Con el consumo todavía alicaído, la reaparición de los planes de cuotas se sintió en los números del sistema financiero. A mitad de mayo, el Gobierno extendió los plazos deCuota Simple para financiar compras en hasta 12 pagos y eso, junto con las iniciativas bancarias, impulsó nuevamente el uso de las tarjetas de crédito.
en el segundo trimestre del año las cantidad de transacciones pagadas con tarjeta de crédito crecieron casi 7% respecto de los tres meses previos y aumentaron 9,8% en comparación con el mismo período del año pasado.
Al analizar la dinámica del uso de los plásticos, se observa que un 43% del volumen en pesos comprado con tarjeta de crédito en el segundo trimestre se pagó en cuotas: un 13,1% correspondió a los planes Cuota Simple -el reemplazo de “Ahora”- y el otro 29% se explicó por las financiaciones bancarias (entre ellas, las que se ofrecen en las tiendas propias de las entidades).
Al analizar la dinámica del uso de los plásticos, se observa que un 43% del volumen en pesos comprado con tarjeta de crédito en el segundo trimestre se pagó en cuotas: un 13,1% correspondió a los planes Cuota Simple -el reemplazo de “Ahora”- y el otro 29% se explicó por las financiaciones bancarias (entre ellas, las que se ofrecen en las tiendas propias de las entidades).
Detrás de esta tendencia están la reaparición de las cuotas sin interés y las promociones en las fechas especiales del período, como el Hot Sale y el Día del Padre. A eso se añadió el aporte de la financiación bancaria a lapsos de entre 7 y 12 cuotas, en momentos en que las alternativas oficiales todavía se limitaban a 3 y 6 meses de financiamiento.
Al observar los datos de manera interanual, en tanto, se observaron mejoras de 30% en entretenimiento y de 21,9% en la cantidad de operaciones en supermercados. En tanto, hubo caídas en sectores como construcción (-16,26%), hogar y electro (-13,10%) e indumentaria (-8,54%).
“El segundo trimestre del año pasado se caracterizó por la aceleración del consumo y la inflación. Se gastaba lo máximo posible en el menor lapso posible. Las expectativas ahora son menos negativas respecto de la inflación. En ese momento había expectativa de que se acelerara y ahora, de que siga bajando. Además predominan otras preocupaciones, como los ingresos o el trabajo”
“El año pasado seguramente se llevaba lo máximo posible en una sola compra. Ahora, como la inflación es menor y los ingresos están muy abajo en términos reales, tiene más sentido ir comprando de a poco para evitar los grandes gastos. Eso hace que el tanque y el changuito se llenen en varias compras”
























