Los depósitos a plazo fijo constituyen una de las alternativas más seguras para la preservación del capital en un contexto de persistente inflación. Este instrumento financiero posibilita la imposición de una suma específica de dinero durante un lapso predeterminado, a cambio de un rendimiento previamente establecido. Si bien la rentabilidad no siempre excede el incremento de los precios, su ventaja primordial reside en la seguridad y la predictibilidad que confiere a los ahorristas.
Una inversión de $400.000, pactada a un período de 30 días, devenga intereses conforme a la tasa vigente. El capital depositado no puede ser retirado antes de la fecha de vencimiento; no obstante, al concluir el plazo, el inversor percibe el monto inicial más los intereses generados, lo cual garantiza un retorno cierto y cuantificable.
Plazo Fijo: Rendimiento Estimado para una Inversión de $400.000 a 30 Días
La rentabilidad de un depósito a plazo fijo fluctúa en función del canal de contratación. Para el mes de diciembre de 2025, las tasas aplicables son las siguientes:
Canal Sucursal: Tasa Nominal Anual (TNA) del 20,50% (Tasa Efectiva Anual – TEA: 22,54%)
Canal Electrónico: Tasa Nominal Anual (TNA) del 22,50% (Tasa Efectiva Anual – TEA: 24,98%)
Con una inversión de $400.000 a un período de 30 días, los intereses devengados se estiman en:
Canal Sucursal: $6.739,73 (Monto total a percibir: $406.739,73)
Canal Electrónico: $7.397,26 (Monto total a percibir: $407.397,26)
La disparidad en las tasas facilita a los inversores la selección de la opción que mejor se ajuste a sus requerimientos. El canal electrónico ofrece un rendimiento marginalmente superior, proveyendo una mayor flexibilidad para la optimización de las ganancias. La seguridad y la previsibilidad se mantienen como los atributos principales de este vehículo de inversión.
























