El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, analizó el cambio de rumbo económico de Argentina, centrándose en la desregulación como herramienta clave para la productividad y defendiendo la inversión extranjera.
El funcionario criticó que el país se había “prohibido crecer” debido a un exceso de peso estatal y una “ideología anti-capital” que frenaba la inversión internacional y no respetaba los derechos de propiedad, mencionando la Ley de Tierras Rurales como ejemplo.
Sturzenegger destacó el potencial recuperado en minería (comparando los 3.000 millones de exportación iniciales de Argentina con los 60.000 millones de Chile) y la energía (proyectando 50.000 millones de dólares en exportaciones de petróleo y gas).
En materia fiscal, aseguró que el presidente Javier Milei “nunca va a poner en riesgo el equilibrio fiscal”, por lo que cualquier reducción impositiva será responsable y dependerá del crecimiento económico o del ahorro generado por la “motosierra” (recorte de gastos).
Finalmente, subrayó que la principal oferta actual de Argentina es la garantía de seguridad jurídica y el respeto por el derecho de propiedad, elementos esenciales para atraer inversiones a largo plazo, vinculando esto con una mejora en la productividad y en los salarios reales a través de la baja de costos logísticos y la reforma laboral.
























