Desde junio de 2023, se han cerrado 1.374 fábricas en la provincia, lo que representa una reducción del 6,3% en el total, y se han perdido 45.115 empleos, es decir, un 8,6% menos. Actualmente, quedan en funcionamiento 20.329 unidades productivas con personal registrado y 480.821 trabajadores, cifra que representa el nivel más bajo en la historia de esta serie estadística.
Este escenario de deterioro se ha prolongado durante 19 meses, con cierres mensuales continuo desde noviembre de 2024, sin registrar meses con saldo positivo. A esta situación se suma que las fábricas que aún operan también han disminuido de tamaño, con un promedio de personal que ha pasado de 24,2 a 23,7 trabajadores por establecimiento.
Analizando por sector industrial, 20 de las 24 ramas que conforman la industria de la provincia han perdido empleo en el periodo entre 2023 y 2026. Lidera la lista el sector de cuero y calzado, con una disminución cercana al 38%, casi el doble de la caída del segundo sector más afectado, el textil, que presenta una baja de aproximadamente el 20%. Otras divisiones que también han sufrido caídas significativas son tabaco, prendas de vestir, minerales no metálicos y caucho y plástico, con retrocesos que oscilan entre el 15% y el 18%. Solo tres sectores han presentado aumento en la cantidad de empleos durante este tiempo: alimentos (+4,2%), que se ha convertido en el mayor empleador industrial, además de farmacéuticos y otros equipos de transporte.
La combinación de los sectores textil, indumentaria y calzado refleja una parte importante de esta caída, sumando juntos la pérdida de 13.166 puestos de trabajo, lo que implica un descenso del 24,3%.
Dentro del sector de cuero y calzado, la provincia aglutina el 51,5% del empleo y el 53,9% de las fábricas de calzado del país, con un total de 372 fábricas que emplean un promedio de 18 trabajadores cada una, superando a otros sectores como el automotor, de bebidas, de papel y farmacéutico.
El total de empleos en el sector del calzado pasó de 9.674 a 5.486 entre mayo de 2023 y mayo de 2026, lo que se traduce en una baja del 43,3%. Al mismo tiempo, las fábricas se redujeron de 519 a 372, lo que significa un descenso del 28,3%.
Un dato alarmante se observa en el rubro del calzado deportivo, donde los puestos de trabajo cayeron de 1.621 a 387, lo que representa una pérdida del 76,1%. Esto contrasta con las bajas en el calzado de cuero (−33,1%), en el de otros materiales (−38,2%) y en las partes de calzado (−42,2%). En términos productivos, el calzado presenta el peor desempeño de toda la industria nacional, con una disminución acumulada del 38,8% en el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo período de 2023, superando a textiles, maquinaria y otros sectores fabril del país.
La caída en el segmento del calzado no puede ser atribuida exclusivamente a la competencia importada. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, mientras las importaciones de calzado disminuyeron un 31,3%, el sector perdió 3.273 empleos y 146 fábricas cerraron en ese tiempo. Esto sugiere que el descenso de la importación no se ha traducido en un aumento de la producción local, sino en un descenso del consumo.
Un fabricante de calzado con plantas en la provincia y locales en Buenos Aires describió el retroceso en el consumo, señalando que el año anterior sus clientes compraban zapatillas hasta el 17 o 18 de cada mes, una vez resueltos sus gastos fijos. En el presente año, esa fecha se adelantó al día 10, lo que pone de manifiesto la reducción del poder adquisitivo de los argentinos.
El empresario, que prefirió permanecer en el anonimato, estimó que el mercado argentino de calzado pasó de vender alrededor de 100 millones de pares anuales a aproximadamente 70 millones en el último ejercicio. En 2025, esa cifra representaba un promedio de dos pares por habitante a nivel nacional. De las 243 fábricas de calzado que cerraron en el país, 147 estaban en la provincia, es decir, el 60,5% del total. Uno de cada diez puestos industriales perdidos en la provincia correspondía al sector del calzado.
El rubro del caucho representa otro caso crítico, con una disminución del 44,4% en el empleo, siendo el sector que más puestos de trabajo ha perdido en términos proporcionales dentro de la industria bonaerense, superando incluso las caídas en calzado (−43,3%) y cuatro veces más que el promedio de caída en el resto del país, que fue del 10,7% en el mismo periodo.
Los empleos en este sector cayeron de 9.124 a 5.077 entre mayo de 2023 y mayo de 2026, mientras que el número de plantas se redujo un 7,5%, pasando de 227 a 210.
Adicionalmente, el tamaño promedio de cada fábrica disminuyó de 40,2 a 24,2 puestos; esto indica que no se trata únicamente de un cierre masivo de fábricas, sino de una significativa reducción del personal en las plantas que continúan operando. Este fenómeno es exclusivo de la provincia, ya que en el mismo lapso, el tamaño promedio de las plantas creció un 11,2% en Córdoba, disminuyó un 3,2% en Santa Fe y se mantuvo sin cambios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.























