“El ajuste económico no debe basarse en la destrucción del empleo o en el deterioro de su calidad. No avalamos políticas que recorten derechos laborales, que le pongan cepo a las paritarias libres o que desmantelen el Estado en nombre de una supuesta eficiencia”. Así advierte uno de los párrafos centrales del documento elaborado por la CGT que será leído en la Plaza de Mayo, a las 14, como cierre de la marcha de San Cayetano contra el Gobierno, con la consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”.
La movilización, que comenzó a las 8 en la Iglesia de San Cayetano (patrono del trabajo), en Liniers, y recorrerá la avenida Rivadavia hasta llegar ante la Casa de Gobierno, es organizada por los movimientos sociales y este año tiene un fuerte sesgo opositor y sumó, además de la CGT, a las dos CTA, otros sectores sindicales, agrupaciones políticas, estudiantiles, feministas y de jubilados.
En la Plaza de Mayo, punto final de la concentración, no habrá oradores y se leerá el documento de la CGT, titulado “La inclusión y el bien común contra la cultura del descarte”, en el que se señala: “Como representantes de las demandas sociales, no podemos resignarnos a ver cómo crecen la desigualdad, la precarización y la fragmentación del tejido productivo y social de nuestro país, aumentando la inequidad social”. Y agrega: “El trabajo no es un privilegio, es un derecho, es pilar de la dignidad humana y ordenador social, como fuente de derechos”.
Luego se alude críticamente al estilo de Javier Milei cuando el documento señala:“La descalificación, el agravio y la violencia verbal son incompatibles con la democracia y el necesario debate de ideas”.
“Ratificamos nuestra convicción de un modelo de inclusión para el bien común, afirmados sobre el pilar de la justicia social.
“Aspiramos a una sociedad con derechos, con más protección social, donde nadie sea prescindible; donde erradiquemos la mirada que convierte a los pobres en enemigos y a los excluidos en responsables de un destino inaceptable.
“Nuestro compromiso es con la defensa de los derechos y oportunidades de quienes más lo necesitan: los trabajadores, los jubilados, los jóvenes a los que se les desvanece la ilusión de un país con oportunidades de progresar.
“Creemos en el diálogo social como herramienta clave y eje central en la búsqueda de consensos que posibiliten la puesta en marcha de políticas superadoras para dejar atrás una crisis que venimos soportando desde hace años y que golpea inequitativamente a la gran mayoría de nuestra sociedad.
























