A principios de septiembre, la Dirección de Vialidad de la provincia de Buenos Aires solicitó a la Armada autorización para repavimentar 6.750 metros, rehabilitar las calles de rodaje y reparar la pista auxiliar.
Esta propuesta surge en un contexto de tensión entre el municipio y el Ministerio de Defensa, donde fuentes cercanas han insinuado que desde el Edificio Libertador se percibe el ofrecimiento como una maniobra electoral por parte del gobernador de Buenos Aires.
La obra, que tomaría aproximadamente 60 días, aún no ha recibido la aprobación necesaria ni de la Armada ni del Ministerio de Defensa.
El primer paso formal de esta iniciativa se dio el 2 de septiembre, cuando la Dirección de Vialidad provincial solicitó al capitán de navío Mariano Rivolta, jefe de la base, el visto bueno para llevar a cabo las obras dentro del predio.
El pedido está asociado a la rehabilitación de la Ruta Provincial 36, que incluye el ensanche y la pavimentación de banquinas en el tramo de acceso a Verónica, en el partido de Punta Indio.
Según consta en un documento oficial, al que se tuvo acceso, la siguiente fase de estos trabajos prevé la repavimentación de la pista principal y la rehabilitación de las calles de rodaje y la pista auxiliar. El tramo a reparar alcanzaría los 6.750 metros y tendría una duración estimada de 60 días.
El documento fue firmado por Hernán Y Zurieta, subadministrador general de Vialidad bonaerense, quien solicita a la Armada que dé la autorización requerida para asegurar la continuidad de las labores.
A partir de informes de fuentes vinculadas a la fuerza, se supo que el pedido fue enviado el 5 de septiembre al ministro de Defensa, Carlos Presti, pero no recibió respuesta.
Mientras tanto, el municipio de Punta Indio y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) están interesados en reactivar la base, esencial para la economía local.
La situación de la pista es motivo de preocupación entre el personal de la base, ya que se realiza una limpieza manual semanal para retirar las piedras que se desprenden de la superficie. El deterioro se acentúa por el uso de aeronaves, ya que el viento generado por sus hélices contribuye a romper el pavimento y acelerar su desgaste. Se estima que la repavimentación de la pista y la reparación de la instalación eléctrica requerirían cerca de 8 millones de dólares.
Sin embargo, la nota de Vialidad no especifica dicho monto ni entra en detalles sobre la instalación eléctrica. Simplemente se limita a solicitar autorización para ejecutar la repavimentación, rehabilitación de las calles de rodaje y la reparación de la pista auxiliar, dentro del proyecto vial que ya está en marcha.
Para llevar a cabo estas tareas, se requiere la intervención en áreas fuera de la base, pero una próxima etapa demanda el permiso de la Armada para acceder al predio militar.
Desde el Ministerio de Defensa, el movimiento de Kicillof se interpreta como parte de su estrategia electoral. Funcionarios de esa cartera han señalado que el reclamo por reparar la pista se ha postergado durante aproximadamente cinco años.
En Punta Indio, la perspectiva es diferente. Para el municipio y los trabajadores de la base, el enfoque no se encuentra en el origen de los fondos, sino en la necesidad de mantener la infraestructura y evitar impacto económico por el repliegue nacional.
La instalación representa la principal fuente de empleo en la localidad y su reducción afectaría aproximadamente a 185 civiles y cerca de 300 militares, según datos proporcionados por el municipio.
La provincia había respaldado previamente la Mesa de Defensa de la Base Aeronaval Punta Indio, impulsada por el intendente David Angueira, exigiendo al ministro Presti que respondiera los pedidos de audiencia. Ahora, con la nota de Vialidad, el Gobierno provincial busca avanzar de un planteo político a una intervención palpable en la pista.
La propuesta de Kicillof coincide con el Plan Dédalo, anunciado por la Armada el 20 de agosto, que contempla trasladar desde enero de 2027 la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima y la Escuela de Aviación Naval a la Base Aeronaval Comandante Espora en Bahía Blanca.
Este plan también incluye la desactivación de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina y la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque. Tanto el municipio como sectores dentro de la fuerza temen que este proceso derive en una reducción permanente de capacidades militares y en el cierre de la base de Punta Indio.
Fuentes navales han advertido que la orden política para cerrar la base podría darse el año próximo, una vez que se complete el traslado de las unidades. En este contexto, la pista se convierte en el epicentro de una disputa que combina necesidades operativas, impacto económico local y estrategia electoral.























