Uno de ellos proviene de Estudiantes, donde se forjó como futbolista, alcanzó campeonatos locales e internacionales, y hoy es su presidente. El otro, de ascendencia riverplatense, también proviene de una familia con historia en la dirección de su club.
Ambos comparten actualmente un desafío: enfrentar a Claudio Tapia, presidente de la AFA. Juan Sebastián Verón y Stefano Di Carlo se reunieron para trazar una agenda de trabajo en conjunto con el fin de mejorar el fútbol argentino, en un encuentro que se llevó a cabo este martes al mediodía en el estadio Monumental.
La reunión no fue en solitario. En la sala de sesiones Rafael Aragón Cabrera, habitual sede de las reuniones de Comisión Directiva de River, participaron también Ignacio Villarroel, vicepresidente de River, Agustín Forchieri, secretario del club, y, por parte de Estudiantes, Martín Gorostegui, vicepresidente, junto a Martín Cerolini, encargado de seguridad. La imagen que resultó del encuentro eleva la tensión con la AFA y seguramente inquietará a los seguidores de Tapia y su equipo.
Luego de más de una hora de diálogo, ambos clubes emitieron un comunicado conjunto en sus redes sociales. “El Club Estudiantes de La Plata y el Club Atlético River Plate mantuvieron este martes una primera reunión de trabajo institucional, con el objetivo de comenzar a desarrollar una agenda común de análisis, intercambio de ideas y elaboración de propuestas para contribuir al desarrollo y la mejora del fútbol argentino”, señala el texto.
El comunicado prosigue: “Durante el encuentro, ambas instituciones compartieron documentos, diagnósticos y diversas perspectivas sobre los principales desafíos que enfrenta el fútbol nacional, y coincidieron en la importancia de generar espacios de trabajo que permitan abordar estas cuestiones con profundidad, responsabilidad y una visión a largo plazo”.
Además, se comunicó la necesidad de trabajar en la generación de nuevos ingresos que fortalezcan económica y patrimonialmente a los clubes, reafirmando su compromiso con el modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro y con el rol crucial de los clubes en la formación y desarrollo de los jóvenes.
Como resultado de la reunión, se acordó establecer una mesa permanente de trabajo que continuará en el tiempo y avanzará en la elaboración de documentos y propuestas sobre aspectos institucionales, deportivos, económicos y organizativos del fútbol argentino.
El comunicado concluye: “River Plate y Estudiantes comparten la convicción de que los clubes, como actores centrales del fútbol argentino, tienen la obligación de contribuir a su fortalecimiento y de generar espacios de diálogo que permitan pensar colectivamente en su futuro”.
Así, la iniciativa de ambos clubes no solo busca criticar desde afuera lo que consideran necesario cambiar, sino que se proponen comprometidamente trabajar para lograr las transformaciones que el fútbol argentino requiere, en un contexto marcado por campeonatos poco atractivos, arbitrajes cuestionados y derechos de televisión que generan ingresos limitados, entre otros desafíos.























