El dueño de Sur Finanzas, cercano a Claudio “Chiqui” Tapia, permanece detenido en una causa por presunto lavado de dinero y asociación ilícita. Los investigadores intentan establecer de dónde provenían los fondos que circulaban por sus empresas y si los acuerdos con instituciones deportivas integraron ese circuito.
Uno de los casos examinados es el de Argentinos Juniors. De acuerdo con el dictamen de la fiscal Incardona, Sur Finanzas PSP S.A. le cedió cheques por $600 millones, con una tasa nominal anual adelantada del 100%. También le otorgó un préstamo de $200 millones, al 40% anual más un 1,5% mensual.
Para la Justicia, las tasas podrían ser usurarias. En el entorno del empresario rechazan esa interpretación y sostienen que los préstamos se pactaron con intereses acordes con los valores de mercado.
A la operación con Argentinos Juniors se suma un documento secuestrado en uno de los allanamientos a la AFA dispuestos por el juez Luis Armella. El comprobante, con membrete del club, consigna la entrega a la entidad rectora del fútbol argentino de cheques por $600 millones, la misma suma que Argentinos Juniors habría solicitado a Sur Finanzas.
El presidente del club, Malaspina, fue consultado, pero no respondió.
En el comprobante figura una firma junto a la aclaración manuscrita “Pantano Luciano”. Se trata del dueño de la mansión de Pilar atribuida a Toviggino, tesorero de la AFA y mano derecha de Tapia.
La documentación sobre las operaciones de Vallejo también incluye acuerdos con San Lorenzo. Entre ellos, un préstamo de hasta $600 millones respaldado por la cesión de derechos de cobro que el club tenía de la Superliga.
Otro documento, fechado el 30 de junio de 2025, registra un reconocimiento de deuda de San Lorenzo con Sur Finanzas Group S.A. por $416 millones.
La suma se desglosa en un adelanto de $300 millones, fechado el 8 de mayo de 2025, y un cheque rechazado del Banco Supervielle por $116 millones, con fecha del 20 de marzo de ese año.
El escrito especifica que los $416 millones corresponden únicamente al capital y que no contemplan intereses, gastos administrativos ni otros cargos. La copia lleva la firma de Gerardo S. Carrozza, identificado en un sello como apoderado de Sur Finanzas Group S.A.
Los documentos ofrecen detalles sobre las condiciones en que las sociedades vinculadas a Vallejo financiaban a los clubes y sobre los compromisos que asumían las instituciones para devolver el dinero.
Personas cercanas a Vallejo sostienen que el préstamo a San Lorenzo se realizó en condiciones normales de mercado y que no hubo irregularidades. La Justicia, en cambio, cuestiona el origen de los fondos utilizados por Sur Finanzas para otorgar esos préstamos: sospecha que podrían proceder de maniobras irregulares con el dólar oficial y de una organización dedicada al juego ilegal en línea.
La hipótesis judicial plantea que parte del dinero que circulaba por la estructura de Vallejo provenía de operaciones cambiarias ilegales con el dólar blue y de actividades relacionadas con el juego clandestino.
Según esa reconstrucción, las ganancias de las maniobras cambiarias se destinaban a distintos fines. Una parte se habría usado para comprar bienes y otra se transfería a casas de cambio. También se enviaban fondos a Sur Finanzas y a la madre del empresario, Graciela Beatriz Vallejo.
La operatoria bajo investigación incluía depósitos en cuentas de empleados y de personas inscriptas como monotributistas cuya capacidad económica no parecía compatible con las sumas que movilizaban. Desde esas cuentas, el dinero pasaba a otras sociedades, que luego volvían a invertir en Sur Finanzas.
Los investigadores buscan precisar cómo se organizaban las transferencias y qué función cumplían las billeteras virtuales, las empresas y los titulares de las cuentas en el movimiento de los fondos.
Vallejo negó haber lavado dinero a través de Sur Finanzas en una entrevista difundida en redes sociales en septiembre. En otras apariciones públicas también habló de fútbol: recientemente pidió que regresen los hinchas visitantes y, en un video difundido en agosto, sugirió que podría aspirar a la presidencia de Racing en 2027.
Otro caso bajo análisis es el de Jonathan Leonardo Ledesma, exempleado de Vallejo. Según la investigación, habría prestado su identidad y su billetera virtual de Sur Finanzas PSP para canalizar dinero.
Los movimientos atribuidos a esa cuenta sumaron $7.285.504.487, aunque Ledesma estaba inscripto en la categoría más baja del monotributo y recibía una asignación universal.
En el marco de esa operatoria, se detectaron transferencias a la madre de Vallejo por $2380 millones. Los investigadores examinan tanto la distancia entre el perfil económico de Ledesma y los montos movilizados como el destino de esos fondos.
Además de los acuerdos con clubes, la causa incluye la compra de inmuebles y vehículos relacionados con Vallejo y sus sociedades.
Entre las operaciones figura la adquisición de seis unidades en un complejo ubicado en Coronel Samuel Spiro 662, en Adrogué, por un total de US$600.000 en efectivo. Las compras fueron hechas por Cluster Palace Beach S.A., una de las compañías investigadas.
También se obtuvo una fotografía de una Ferrari escondida en ese complejo, un vehículo sobre el que Vallejo habló en entrevistas. El empresario defendió que tuviera el auto y afirmó que poseer una Ferrari en la Argentina no constituía, por sí solo, un delito.
La investigación patrimonial abarca además una casa en Saint Thomas Este Country Club, en Canning, comprada por Vallejo junto con Bárbara Castelli por US$500.000 en efectivo, y un lote en Fincas de San Vicente adquirido por Cluster Palace Beach S.A. por US$400.000.
En relación con los vehículos, la causa registra el secuestro de una Ferrari California negra, valuada en alrededor de US$320.000. Fue encontrada el 6 de agosto en un garaje de Puerto Madero.
La pesquisa busca determinar el origen del dinero destinado a adquirir esos bienes y cómo circuló entre las empresas y las personas que figuraban como titulares.























