A través de un comunicado, la Administración isleña confirmó la extensión de todos los permisos vigentes para operaciones petroleras offshore, una decisión que, según indica, cuenta con el total respaldo del Gobierno británico.
Las licencias aplicables a actividades de exploración serán renovadas por el lapso inicial, con la posibilidad de extenderse por dos años adicionales en caso de que las empresas cumplan con sus planes de trabajo.
“Estas prórrogas brindan seguridad a los operadores, permitiéndoles continuar invirtiendo y desarrollando sus áreas asignadas. Son recursos nuestros que debemos desarrollar, y nos aseguraremos de que dicho desarrollo se realice de manera responsable”, destacó Cheryl Roberts, legisladora isleña a cargo de las carteras de Comercio, Industria y Recursos Minerales.
En las aguas del Atlántico sur que circundan Malvinas operan, entre otras, la petrolera israelí Navitas y la británica Rockhopper, que están asociadas en el proyecto Sea Lion, el cual entró en fase de desarrollo en diciembre y tiene como objetivo iniciar la extracción de crudo en marzo de 2028.
También poseen licencias exploratorias las compañías británicas Borders & Southern y Desire Petroleum Limited, así como la canadiense JHI.
El Gobierno argentino, que considera ilegales estos permisos, presentó hace dos semanas una denuncia penal contra estas petroleras y sus accionistas, además de iniciar procedimientos administrativos para aplicarles sanciones y detener el avance de sus proyectos.
Adicionalmente, el Gobierno isleño aprobó recientemente la adquisición de una participación del 65% en el área PL001 por parte de una subsidiaria de Navitas, un bloque petrolero adyacente al proyecto Sea Lion.
“Se espera que esta medida acelere la evaluación y el desarrollo de las perspectivas de dicho bloque”, señala el comunicado.























