Desde entonces, provincias como Córdoba, Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos y, recientemente, Chubut han salido al mercado internacional; los vencimientos en dólares de todas ellas suman aproximadamente US$2300 millones este año. En moneda local, en lo que va de 2026, han emitido deuda Chaco, Buenos Aires y Mendoza (en 2025, también incluida Mendoza, fueron Chubut, Entre Ríos y Córdoba).
Recientemente, la agencia de calificación de riesgo Moody’s ha advertido que las provincias enfrentan un “perfil de vencimientos de deuda internacional exigente, que requerirá del acceso a diversas fuentes de financiamiento”. Enfatizó el deterioro del freno fiscal en estos distritos. Aunque ningún gobernador lo admite, economistas que analizan las finanzas provinciales alertan sobre la posibilidad de que se utilice financiamiento para gastos corrientes en vez de para el repago de deuda u obras.
Hasta abril, únicamente 17 jurisdicciones habían presentado una ejecución presupuestaria completa para 2025 y solo cuatro pudieron mantener un superávit financiero. Según datos de Politikon Chaco, el consolidado muestra un déficit del 2%. Faltan, por ejemplo, los datos de Buenos Aires, lo que ciertamente no mejorará el resultado general.
En este contexto, varios gobernadores han recibido llamados de funcionarios nacionales y de líderes libertarios en el Congreso para discutir sus posiciones respecto a la reforma política. Siendo esta una ley electoral, el oficialismo necesita más de la mitad de los votos, lo que hace imprescindibles las alianzas. “La Casa Rosada ya ha gastado parte del crédito que tenía desde las elecciones legislativas y con la reforma laboral. Hay promesas que, otra vez, no se han cumplido”, comentó irónicamente un mandatario del norte ante la consulta.
























