La obra reúne recuerdos personales, testimonios y episodios de los años en que Prevost ejerció su labor pastoral en Chiclayo, Perú. En lugar de mostrarlo solo desde su cargo institucional, el libro busca retratar al hombre que forjó lazos con las comunidades, acompañó a las personas más vulnerables e hizo de la cercanía una parte central de su misión.
En la presentación del libro en Buenos Aires, Farfán Guerrero conversó con Jorge Brito, presidente de Banco Macro, sobre distintos momentos de la vida de Prevost. En un encuentro distendido, el autor compartió anécdotas de su formación religiosa en Estados Unidos, su tarea misionera en Perú y su posterior llegada a Roma, que permiten conocer mejor la personalidad del actual pontífice.
Uno de los recuerdos más conmovedores es el de una niña cuya familia recibía alimentos de manos del propio Prevost. Cuando lo vio por televisión, ya convertido en una figura pública, lo reconoció como “el señor que siempre nos traía comida”. La escena resume el enfoque del libro: la historia de un pastor que, antes de ocupar un lugar central en la escena mundial, se formó en el trato cotidiano con la gente.
El libro también describe cómo se vinculaba con los jóvenes. Según el sacerdote, Prevost organizaba torneos deportivos, talleres educativos, propuestas recreativas y salidas a la playa. También los acompañaba a conciertos de música rock. No buscaba dar una imagen moderna, sino escuchar y entender a quienes estaban a su cargo.
“Era oportuno que alguien hablara desde la realidad de quienes fuimos testigos de parte de su vida”, explicó Farfán Guerrero al describir el período que recorre la obra: desde diciembre de 2014 hasta que Prevost fue convocado al Vaticano.
La narración también evoca el vínculo fraterno entre Robert Prevost y el papa Francisco. De acuerdo con el autor, se conocieron en Buenos Aires en 2004, durante una misa en la iglesia de San Agustín, y conservaron su amistad con el paso de los años.
Otro pasaje cuenta la admiración de León XIV por el general José de San Martín. Farfán Guerrero relató que Prevost aprendió más sobre el Libertador mientras rendía un examen de historia para obtener la documentación peruana. Además, con motivo de su visita a la Argentina, tenía previsto rendirle homenaje con una ofrenda floral en la plaza San Martín.
Publicado por Editorial San Pablo Internacional, Huellas de Pastor propone descubrir una faceta menos conocida del pontífice: la de un hombre que convirtió la escucha, el servicio y el encuentro en pilares de su vocación.
La presentación se llevó a cabo en la sede corporativa de Banco Macro, con la participación de Jorge Brito, presidente de la entidad, quien entrevistó al sacerdote y resaltó la dimensión humana de Prevost y su compromiso con las personas más vulnerables. La actividad contó con el apoyo de Fundación Macro y la participación de Editorial San Pablo, a cargo de publicar y distribuir la obra en sus librerías.



























