En medio de la entrevista sobre el caso, la mujer tuvo un gesto inesperado que terminó con una sonrisa. Después de conversar con Sebastián Domenech, volvió a entrar en su casa y salió con una sorpresa: le llevó una porción de mermelada casera, una galletita y una cuchara.
“¿Esto lo hizo usted?”, le preguntó el periodista, sorprendido por el gesto. “Yo hago de naranja, de frutilla, de todo hago”, respondió Herminda, mientras le alcanzaba el regalo en una bolsita a través de la reja de su casa.
“Voy a dar mi puntaje”, bromeó Domenech antes de probarla. Después le dedicó una frase a la mujer: “Esto está tan dulce como usted”. El intercambio quedó registrado durante la cobertura del caso y emocionó a quienes estaban en el estudio.
Herminda regresaba de hacer las compras cuando se encontró con los falsos operarios. Los hombres llegaron en una camioneta ploteada con cartelería, con una escalera en el techo y camperas identificadas con el nombre de la supuesta empresa. La puesta en escena estaba preparada para no despertar sospechas.
Una vez adentro, le explicaron que debían revisar una supuesta falla eléctrica. Incluso le preguntaron si la televisión se prendía y apagaba sola. Con esa excusa, empezaron a inspeccionar las instalaciones y desarmaron un enchufe de la vivienda.
La mujer contó que no sospechó de la situación y que en ningún momento pensó en pedirle a alguna vecina que la acompañara. “Lo que no me di cuenta es, antes de abrirle a él, decirle a una de las chicas que me acompañara”, lamentó.
Mientras simulaban trabajar, los delincuentes aprovecharon para recorrer la casa. En una habitación rompieron la cerradura de una puerta donde Herminda guarda pertenencias de su hijo. Allí encontraron el dinero que ella tenía escondido y se lo llevaron.
“Me llevaron toda la plata de la jubilación”, contó la mujer. Según explicó, sus nietos suelen cobrarle el haber y le entregan una parte cada semana. Después del robo, uno de sus hijos fue a la casa y le dejó dinero para ayudarla.


























