El aniversario del programa se celebró en la Casa de Córdoba en Buenos Aires, donde el ministro de Bioagroindustria provincial, Sergio Busso, subrayó el trayecto recorrido y expuso el reto de ampliar esta experiencia. La iniciativa surgió de la colaboración entre el Estado, los productores y más de 50 instituciones relacionadas con el sector agropecuario.
“Hacer las cosas bien era un desafío; hace 10 años invitamos a los productores de Córdoba a sumarse y desde entonces trabajamos con más de 50 instituciones para incentivar la producción sostenible”, destacó Busso. Adicionalmente, mencionó algunas de las herramientas implementadas en el proceso, incluyendo un seguro multirriesgo.
En el último año, este plan piloto alcanzó 550.000 hectáreas dedicadas a soja y maíz, brindando cobertura gratuita a un número importante de productores. La meta ahora es expandir esta herramienta y aumentar la superficie cubierta. “El año pasado innovamos con el seguro multirriesgo, mediante un plan piloto que alcanzó 550.000 hectáreas de soja y maíz y permitió brindar cobertura gratuita a numerosos productores, y apostamos a escalar la cantidad de hectáreas cubiertas”, manifestó.
El objetivo que se plantea Córdoba trasciende la provincia. La intención es traducir la experiencia recogida en una política que pueda ser aplicada en otras regiones productivas del país. “Tenemos el enorme desafío de escalar este programa, que es el compromiso articulado de lo público y privado”, afirmó Busso.
En esta línea, durante el evento, la diputada nacional por Córdoba, Carolina Basualdo, anunció que el bloque de Provincias Unidas propondrá un marco nacional para este tipo de iniciativas. “Los diputados de Provincias Unidas vamos a presentar un proyecto de ley nacional para que los productores puedan tener un programa de buenas prácticas que premia a quienes cuidan la sostenibilidad”, adelantó.
El programa provincial ha ido incorporando herramientas que apoyan a los productores que adoptan prácticas de producción responsable. Hoy en día, más de 3200 productores participan anualmente, gestionando más de 12.150 unidades de manejo, además de las 3,15 millones de hectáreas y las más de 25.100 prácticas registradas.
Uno de los momentos más significativos ocurrió en 2019, cuando la Legislatura cordobesa aprobó la Ley Provincial de Buenas Prácticas Agropecuarias 10.663. Durante la celebración se destacó que fue la primera legislación de este tipo en el país y obtuvo el respaldo unánime de todos los bloques legislativos.
La política también ha incorporado herramientas tecnológicas. En 2020, a través de Idecor, se presentó el primer mapa digital de Buenas Prácticas Agropecuarias en el país, un recurso georreferenciado que permite visualizar la gestión sostenible de los establecimientos productivos.
A lo largo de estos diez años, el programa ha recibido reconocimientos más allá de las fronteras provinciales. En 2022 recibió el Premio “Buenas Prácticas Regionales” de ORU Fogar-PNUD, y en 2023 el Premio CiTA en la categoría Innovación Tecnológica.
Este esquema participativo es considerado por Córdoba uno de los pilares para trasladar la experiencia a una mayor escala. La propuesta se sustenta en una premisa que resume el espíritu del programa: “No importa solamente qué producir, sino cómo producir”. Bajo este concepto, las BPAs buscan apoyar al productor en la integración de tecnología, el cuidado de los recursos y la adopción de herramientas que propicien sistemas productivos más sostenibles.
Con su décima edición, la provincia pretende consolidar “su compromiso de seguir reconociendo las buenas prácticas y acompañando a quienes producen cuidando los recursos, incorporando tecnología y apostando al desarrollo sostenible del sector agropecuario.”























