“La relación es de mucha confianza”, manifestó el ministro. Ambos expresaron su entusiasmo ante la segunda revisión del programa, que podría facilitar un desembolso de US$1000 millones.
Previamente, Caputo y Georgieva se habían encontrado brevemente el miércoles, en lo que fue considerado un encuentro informal antes del anuncio oficial del acuerdo. La reunión del viernes se llevó a cabo en una de las salas del edificio del FMI.
Georgieva reafirmó la buena relación existente con el gobierno argentino. Caputo había señalado a periodistas en Estados Unidos que la relación con el FMI es “una relación soñada”. Además, indicó que mantiene con Georgieva “una relación mucho más allá de los negocios”.
“Nos juntamos para hacer una puesta a punto de la situación, hablar de todo. Yo le cuento las cosas en las que estamos trabajando, ella me da su opinión. Es una relación muy cercana, muy cordial, muy profesional”, agregó el ministro.
Después del encuentro, Georgieva resaltó el “excelente diálogo” que tuvo con Caputo y subrayó que desde el FMI esperan “seguir apoyando las reformas de Argentina para consolidar la estabilidad y elevar el crecimiento”.
Durante la reunión, se revisaron las principales variables macroeconómicas y el progreso del programa económico. Estuvieron presentes el viceministro José Luis Daza, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, su vice Vladimir Werning y el representante argentino ante el organismo, Leonardo Madcur.
Georgieva destacó la “fuerte implementación” de las políticas económicas por parte de Argentina, reafirmando el respaldo del organismo al rumbo adoptado.
El diálogo también abarcó los pasos a seguir relacionados con el esquema de pagos de deuda, donde se contemplaron diferentes mecanismos de financiamiento y alternativas destinadas a aliviar el costo de las obligaciones en dólares.
El acuerdo con el FMI se inserta dentro del programa de facilidades extendidas firmado en 2025, por un monto de US$20.000 millones, cuyo cumplimiento está sujeto a revisiones periódicas que evalúan el avance en metas fiscales, monetarias y de acumulación de reservas. Cada evaluación positiva abre la posibilidad de nuevos desembolsos por parte del FMI.






















