En medio de esta trama, Miguel Ángel Gil Marín, propietario del Atlético, había expresado su apoyo a la permanencia del delantero. “El dueño del club habló tajantemente”, comentó Diego Simeone, sugiriendo que la situación estaba clara y que Julián continuaría en el equipo madrileño.
“Si el dueño del club habló tajantemente, creo que no hay más”, concluyó el entrenador argentino.
No obstante, según ha trascendido, el deseo de Julián de dejar el Atlético es conocido en el seno del club, y se considera que la relación entre el jugador y la institución se ha vuelto “insostenible”.
El Atlético, por su parte, está abierto a facilitar el traspaso de su figura, aunque enfrenta el desafío de encontrar un reemplazo en un tiempo limitado. En este contexto, el Arsenal podría permitir la llegada de Viktor Gyokeres, un delantero que ha sido ofrecido a varios clubes, incluyendo el Barcelona, y que contaría con el respaldo de Simeone.
El obstáculo persiste en que Julián Álvarez no desea regresar a Inglaterra, rechazando la oferta del Arsenal por su anhelo de unirse al equipo catalán.
Con el cierre del mercado de fichajes aproximándose, el delantero aguarda una oferta del Barcelona para poder materializar su salida del Atlético.
























