Entre las novedades para esta nueva etapa, se prevé la adición de nuevos espacios dentro del hotel, que cuenta con un total de 100 habitaciones. Cipriani, presente en más de 40 destinos y con una plantilla de más de 4000 empleados, volvió a hacerse cargo del establecimiento a fines del año pasado.
Locanda, antes conocido como Mantra Resort Spa & Casino, fue uno de los hoteles cinco estrellas que llegaron a competir con el Conrad en Punta del Este. Inaugurado a principios de los 2000, el complejo fue inicialmente administrado por Cipriani durante sus primeros nueve meses, habiendo requerido una inversión cercana a los 50 millones de dólares, financiada principalmente por fondos estadounidenses y británicos.
En 2004, la relación con Cipriani concluyó, y Vidaplan, la empresa propietaria, tomó las riendas del hotel, que cambió de nombre a Mantra Resort Spa & Casino. Un nuevo relanzamiento del establecimiento significó una inversión adicional de 6 millones de dólares en equipamiento y mejoras de servicios. En ese momento, el hotel incluía un casino, spa, restaurantes, un cine y espacios para eventos, así como un parador en la playa de Manantiales.
En 2015, la sociedad Vidaplan fue adquirida por un grupo liderado por el empresario argentino Jorge Alberto Goitía, junto con inversores europeos y operadores uruguayos, tras haber estado bajo el control de la petrolera angoleña Sonangol. Posteriormente, Cipriani regresó al ex Mantra y en diciembre de 2025 lanzó Locanda Punta del Este.
Para la temporada 2026/2027, se adicionarán nuevos servicios, incluyendo un spa que ofrecerá hidroterapia, circuitos termales, una piscina interior climatizada, sauna, baño de vapor y salas de tratamiento, además de contar con gimnasio, canchas de tenis, pádel y varias opciones gastronómicas.
Cipriani también está realizando uno de sus proyectos más destacados en Punta del Este, que se erige en el sitio donde se encontraba el histórico Hotel San Rafael. Esta obra requerirá una inversión superior a los 700 millones de dólares y se desarrollará en varias etapas. Inaugurado en 1948 frente a Playa Brava, el Hotel San Rafael fue durante años un hito en la ciudad, albergando personalidades de diversos ámbitos y siendo escenario de importantes eventos internacionales.
El predio fue adquirido por Giuseppe Cipriani en 2018 por más de 40 millones de dólares, y un año después se inició su demolición. El proyecto, diseñado por el arquitecto Rafael Viñoly, contempla tres torres de 30, 45 y 60 pisos, siendo la más alta de 320 metros, que pasará a ser el edificio más alto de Sudamérica. En este complejo se ubicarán un hotel y residencias privadas.
Las unidades residenciales tendrán tamaños que oscilarán entre 200 y más de 1600 metros cuadrados; de la primera etapa, más del 60% ya ha sido vendido, con compradores provenientes de Argentina, Brasil, Europa y Estados Unidos. Entre las transacciones destacadas se encuentra la venta de un penthouse por más de 16 millones de dólares, que incluye más de 1600 metros cuadrados, seis dormitorios, nueve baños, cava, gimnasio, y piscina privada.
El nuevo complejo también tendrá restaurantes, spa, club de playa, piscinas cubiertas y al aire libre, gimnasio, canchas de pádel, y espacios diseñados para eventos, además de un paseo comercial que incluirá marcas internacionales como Rolex, Bottega Veneta, Bulgari y Ermenegildo Zegna. La inauguración de la primera etapa, que debía llevarse a cabo este año con 64 suites, cuatro penthouses y siete propuestas gastronómicas, ha sido postergada hasta la temporada 2027/2028 debido a retrasos en la construcción.
























