Esta información proviene de la Encuesta de Supermercados del INDEC y forma parte de un informe elaborado por una consultora que se especializa en el sector. Los resultados indican que, durante el séptimo mes del año, la mayoría de las jurisdicciones provinciales mostraron un desempeño negativo, continuando la tendencia establecida en meses anteriores. En términos interanuales, apenas cinco provincias experimentaron incrementos: Neuquén (+4,0%), La Pampa (+3,6%), Santiago del Estero (+2,5%), Río Negro (+1,6%) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (+0,7%).
Entre las jurisdicciones con descensos, los más leves fueron registrados en Córdoba (-0,4%), Santa Fe (-0,8%), Jujuy (-1,2%) y Salta (-1,6%), las únicas con caídas por debajo del promedio nacional. En contraste, los descensos más marcados ocurrieron en La Rioja (-9,9%), Misiones (-10,4%) y Corrientes (-23,2%).
A nivel acumulado, las ventas nacionales muestran una reducción del 2,7% real en comparación con el mismo período de 2025, corroborando el panorama mayormente negativo entre las provincias. En esta métrica, solo cuatro jurisdicciones concluyeron con cifras positivas: Neuquén (+3,6%), La Pampa (+1,1%), Río Negro (+1,1%) y San Luis (+0,1%).
Los demás distritos localizaron caídas diversas: las más ligeras se dieron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (-0,2%), Córdoba (-0,7%) y Santa Fe (-0,8%), mientras que las pérdidas más significativas fueron observadas en Misiones (-10,4%) y Corrientes (-14,7%), ambas con un descenso en terreno de dos dígitos.
En cuanto a los rubros analizados por el INDEC, solo dos lograron mantener un crecimiento interanual: Carnes, que creció un 8,5% real, y Verduras y frutas, que aumentó un 1,6%. Sin embargo, al representar únicamente el 19% de la facturación total, su incremento no fue suficiente para contrarrestar la caída general. Los demás nueve rubros, en cambio, registraron descensos interanuales; Bebidas (-0,6%) tuvo una baja menor al promedio, mientras que Electrónicos (-13,1%) e Indumentaria (-15,5%) fueron los que presentaron las caídas más pronunciadas, abarcando el 81% de la facturación de julio y contribuyendo a la contracción del índice general.
Los datos acumulados de los primeros siete meses del año confirman el enfriamiento persistente del consumo. Las ventas totales experimentaron una caída del 2,7% interanual en términos reales, con solo dos rubros mostrando números positivos: Carnes (+11,6%) y Verduras y frutas (+0,9%), mientras que Electrónicos (-9,6%) e Indumentaria (-11,7%) fueron nuevamente los que enfrentaron las mayores disminuciones.
El comportamiento del ticket promedio sugiere que los hogares están ajustándose a su situación financiera. En julio, se registraron 74,1 millones de operaciones, y al relacionar esta cifra con el volumen total de facturación, se obtuvo un ticket promedio de $34.981. En términos interanuales, las transacciones aumentaron un 8%, mientras la facturación descendió un 2,1%, dando como resultado una caída real del ticket promedio del 9,3%. Esto indica que, aunque los consumidores realizaron más transacciones, el monto promedio por compra fue menor.
La recaudación real muestra una tendencia a la baja. La dinámica revela que los consumidores están comprando con mayor frecuencia, pero en cantidades más pequeñas, lo que sugiere un consumo más fragmentado y una búsqueda activa de precios y promociones, en un entorno donde los ingresos familiares aún no se han recuperado plenamente.
Aproximadamente el 96,9% de las ventas de julio se realizaron a través de canales físicos, con solo un 3,1% correspondido a ventas online; cifras que mantienen similitudes con las observadas en el mismo mes del año anterior. En ese contexto, las ventas en tiendas físicas disminuyeron un 2% real interanual, mientras que online cayeron un 2,6%, resultando en una baja global del 2,1% para el mes analizado. La distribución de ventas según el canal mantuvo una estabilidad notable, reflejando la continuidad de los hábitos de compra de los consumidores.
En lo que respecta a los métodos de pago, en julio, un 41,9% de las compras se realizó mediante tarjeta de crédito, con una disminución real del 6,2% respecto a julio de 2025, un 25,9% se pagó con tarjeta de débito (-11,1% real interanual), el 16,6% se canalizó mediante efectivo (con un crecimiento del 3,5%), y el 15,6% empleó otros métodos de pago como billeteras virtuales o códigos QR, mostrando un incremento del 27,5%, el más favorable del mes.
En el período acumulado de enero a julio de 2026, la tarjeta de crédito se mantuvo como el principal medio de pago, representando el 43,3% de las ventas en supermercados, aunque con un retroceso real interanual del 6,4% en los primeros siete meses.























