El sector energético registró un superávit cambiario de bienes de u$s1.120 millones, un aumento interanual del 108%. Por su parte, Oleaginosas y Cereales concretó ventas netas de divisas por u$s3.313 millones. Los datos surgen del último informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del Banco Central (BCRA).
El resultado de la energía estuvo impulsado por un incremento interanual del 59% en los cobros de exportaciones de bienes, mientras que los pagos por importaciones disminuyeron un 1%. En paralelo, el complejo agroexportador se mantuvo como el principal oferente neto de moneda extranjera, aunque la actividad energética gana cada vez más relevancia en el abastecimiento de dólares al mercado cambiario.
El desempeño de ambos sectores se inscribe en un cambio gradual de la matriz exportadora argentina, que incorpora fuentes de ingreso de divisas más diversas. Durante décadas, el agro concentró una parte sustancial de la oferta de dólares. El avance de las exportaciones energéticas, en cambio, permite reducir progresivamente esa dependencia y aumenta la participación de otras actividades en el mercado cambiario. La tendencia amplía las fuentes de generación de moneda extranjera y podría contribuir a dar mayor estabilidad al flujo de dólares hacia el Banco Central en los próximos años.
El crecimiento del aporte energético empieza a consolidarse como un factor estructural para el mercado de cambios. La mayor disponibilidad de divisas del sector amplía la oferta y reduce la dependencia de los ciclos de liquidación del agro, que suelen influir en el ingreso de dólares a lo largo del año.
En un informe, F2 Soluciones Financieras describió la evolución del sector: “sigue ensanchando su aporte de divisas y el acumulado a 12 meses volvió a romper su propio récord en septiembre, algo que le otorga mayor robustez a la oferta de manera estructural y, por lo tanto, se convierte en un factor que contribuye a la calma cambiaria”.
La consultora también analizó el balance cambiario y la estacionalidad de los últimos meses del año. Señaló que “en lo que va del año el saldo del balance cambiario en dólares constantes está mostrando un desempeño mejor al promedio histórico y la estacionalidad comienza a jugar a favor en los últimos dos meses del año, por lo que es de esperarse que durante noviembre y diciembre con un mayor saldo de balance cambiario y mayor demanda de pesos el FX no tenga demasiados argumentos para abandonar el sendero de suba paulatina que mantenga relativamente estable al TCRM”.
A este panorama se suma el efecto de las emisiones de deuda de las empresas, que también ayudan a elevar la cantidad de moneda extranjera disponible en el mercado local.
Un informe de Research de Comafi examinó la dinámica entre el ingreso de dólares financieros y las operaciones del Banco Central. El análisis indicó: “Las empresas aprovechan una ventana para colocar deuda y liquidan los fondos en el mercado, mientras el BCRA desacelera sus compras de divisas para que el tipo de cambio no suba. La propia entidad estima que “el endeudamiento externo neto de las firmas habría sido la principal fuente de divisas” en el tercer trimestre (IPOM). Creemos que parte de esas emisiones se adelanta a la volatilidad que traerán las elecciones presidenciales de octubre de 2027. Así, el dólar mayorista acumula una suba de 5,4% desde el cierre de 2025 mientras los precios subieron 23,6% hasta septiembre”.
La energía también es uno de los sectores con mayor presencia en el financiamiento corporativo canalizado por el mercado de capitales. De acuerdo con un análisis de RICSA, entre enero y septiembre de 2026 se emitieron u$s15.498 millones en deuda corporativa. El monto representó un aumento del 30% frente a los u$s11.934 millones colocados durante los mismos nueve meses de 2025.
Dentro del total emitido, el sector energético reunió el 62% del volumen, equivalente a u$s9.598 millones. Su participación en la cantidad de series colocadas fue bastante menor: representó el 18%.
El aumento de las emisiones les permite a las compañías financiar proyectos de inversión y ampliar su capacidad productiva. Además, cuando los fondos captados en moneda extranjera se liquidan en el mercado local, pasan a engrosar la oferta de dólares.
El relevamiento oficial registró ventas netas de moneda extranjera de Energía por u$s1.665 millones en septiembre, al sumar el conjunto de sus operaciones cambiarias. De ese modo, el sector tuvo el mayor saldo vendedor dentro de la economía real, una vez excluido Oleaginosas y Cereales.
Alimentos, Bebidas y Tabaco quedó detrás, con ventas netas por u$s832 millones. Minería ocupó el siguiente lugar, con u$s715 millones. En sentido contrario, otras actividades realizaron compras netas de moneda extranjera: la Industria Automotriz, por u$s628 millones; Comercio, por u$s534 millones; y la Industria Química, Caucho y Plástico, por u$s500 millones.
La mejora interanual del superávit energético de bienes se explicó, principalmente, por el aumento de los dólares ingresados a través de las exportaciones. Ese mayor flujo permitió que el resultado de septiembre fuera sustancialmente superior al registrado en el mismo mes de 2025.
Las proyecciones para la actividad también son favorables de cara al próximo año. En su último informe, Morgan Stanley anticipó que las exportaciones argentinas de petróleo podrían superar incluso las estimaciones más optimistas de la entidad financiera durante 2027. El pronóstico se apoya en los avances del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
El banco estadounidense destacó que la ampliación de la infraestructura energética y el desarrollo de proyectos asociados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) podrían fortalecer la generación de divisas. También podrían contribuir a que el Banco Central acumule reservas internacionales.
A esos factores se suma la cotización del Brent, que se ubicó por encima de los u$s100. Ese nivel también favorece un mayor flujo de dólares y su aporte al balance cambiario.
Oleaginosas y Cereales fue el principal oferente neto de moneda extranjera en septiembre, con ventas por u$s3.313 millones. El resultado estuvo impulsado, sobre todo, por sus operaciones vinculadas al comercio de bienes. Según el Banco Central, los cobros por exportaciones del complejo agroexportador canalizados a través del mercado de cambios alcanzaron los u$s3.814 millones. En ese mismo período, las exportaciones de bienes medidas a valor FOB totalizaron u$s3.777 millones.
La diferencia acotada entre los cobros de exportación y las ventas de bienes llevó al organismo a estimar que el stock de deuda comercial del sector se habría mantenido sin cambios significativos respecto del cierre de agosto. Esa deuda está asociada a anticipos y prefinanciaciones otorgados en el país y en el exterior.
El aporte del agro se produjo en un mes en el que los cobros por exportaciones de bienes del conjunto de la economía cayeron frente al año anterior. En septiembre ingresaron u$s9.534 millones por ese concepto, un 26% menos que en el mismo mes de 2025.
El BCRA explicó que la comparación estuvo condicionada por los ingresos excepcionalmente elevados de septiembre de 2025. En aquel momento se había implementado una reducción temporaria al 0% de los derechos de exportación para los principales granos y subproductos agropecuarios, lo que influyó en el nivel de cobros de ese mes.
El agro conserva así su lugar central como proveedor de dólares, mientras que la expansión de la energía ensancha las fuentes de ingreso de divisas. La combinación de los dos sectores, junto con el financiamiento externo de las empresas, fortalece la oferta cambiaria y podría convertirse en un factor de estabilidad para el tipo de cambio durante los últimos dos meses del año.























