El caso involucra a un adolescente de 15 años, conocido como L. A., quien está acusado de dispararle a su madre en la nuca. En una reciente audiencia, el juez Estanislao Surraco decidió mantener al joven en un centro especializado fuera del área de Rosario y ordenó una evaluación por parte de una junta de salud mental.
La familia de la agente asesinada ha manifestado su intenso dolor y la incertidumbre que sienten desde el crimen. Rosa, quien es madre de la víctima y abuela del acusado, mostró su indignación ante las leyes que protegen a los menores de edad. “La estamos pasando horrible. Hoy tuvimos otra audiencia. Con el hecho de que es menor por poco me van a decir ‘andá a darle la leche en la cama’. Este delincuente asesino no es mi nieto. Lo destierro de mi familia. ¿Qué, porque tiene 15 años, tiene derecho a matar a su madre?”, afirmó la mujer en una conversación con medios locales.
Según el portal Rosario3, durante la audiencia, el juez Surraco ratificó la medida que resguarda al menor de cualquier posible riesgo al mantenerlo alejado de su familia. Además, se estableció que L. A. permanezca en el centro especializado mientras avanza el proceso judicial. La evaluación de salud mental tiene como objetivo determinar la comprensión que el joven tiene de los hechos ocurridos.
Este caso reaviva el debate sobre la imputabilidad de los menores en situaciones de violencia extrema y la necesidad de protocolos de intervención en situaciones familiares conflictivas. Se ha informado que el adolescente seguirá bajo custodia preventiva hasta que se presente el informe de la junta médica, lo que podría influir en el fallo sobre su responsabilidad penal.
Rosa también deseó recordar la memoria de su hija: “Mi hija era una madre impecable. No se merecía morir en manos de este pibito. Estamos destrozados. Tenía siete hijos, ahora me quedan seis. No sé cuánto tiempo más lo van a tener en un lugar preservado. A nosotros nos dicen que no podemos hablar, que está todo en secreto. Me cansé del secreto. Soy la mamá, perdí a mi hija en manos de este chico, no me voy a callar más”.
De acuerdo a las declaraciones recogidas, la familia había estado lidiando con problemas serios en los meses previos al trágico suceso. La abuela del menor comentó que la víctima había solicitado asistencia, indicando una situación previamente tensa y problemática.




























