Juan Carlos Fábrega, quien lideró la entidad monetaria anteriormente, puso en duda las intenciones del Ejecutivo nacional al promover cambios en la Carta Orgánica del Banco Central. Según el economista, esta movida posee una naturaleza netamente política y busca ganar terreno de cara a los comicios de 2027.
Fábrega destacó que, pese a las promesas de clausurar el BCRA efectuadas en 2023, la actual administración prefiere modificar el marco normativo tras años de gestión. Para el exfuncionario, si la actualización fuera indispensable, habría sido tratada al inicio del mandato.
En cuanto a la norma actual, señaló que ha funcionado correctamente bajo distintas administraciones, permitiendo cumplir con las metas de equilibrio cambiario y desarrollo. Asimismo, sostuvo que la discusión sobre el financiamiento al Tesoro es innecesaria, ya que las regulaciones vigentes ya imponen restricciones claras.
Finalmente, el extitular del Banco Central alertó sobre la estrecha alineación entre el Palacio de Hacienda y la entidad, sugiriendo que la falta de autonomía y de debate interno —algo común durante su periodo— debilita la institucionalidad que exige el FMI, reduciendo la propuesta a una mera estrategia proselitista.
























