La falta del jugador de 26 años cobró aún más relevancia, ya que el club aprovechó la ocasión para homenajear a sus compañeros campeones del mundo, como Marcos Llorente, Marc Pubill, Álex Baena y Alejandro Grimaldo. Quien sí estuvo presente en este homenaje fue Cristian Romero, una reciente incorporación que fue visto charlando con el arquero Juan Musso.
El presidente del club, Enrique Cerezo, reiteró su postura sobre el jugador minutos antes del inicio liguero: “Ya dije en principio que no se vendía, que era un jugador nuestro y que es una pieza importante de nuestro equipo y, como pieza importante, le queremos, nos gusta que esté con nosotros y creo que además va a hacer una temporada magnífica”. Cerezo continuó diciendo: “No sé si pedirá perdón, pero Julián es una persona excelente y seguro, segurísimo, de que se ganará a la afición en dos partidos”.
El Atlético se encuentra en una posición firme respecto a la cláusula de rescisión de 500 millones de euros de Álvarez. Por ende, el jugador deberá cumplir con el contrato que firmó con los Colchoneros, lo que implica que tiene que presentarse a entrenar y participar en las fotos oficiales de la temporada, tal como se anunció esta mañana. De esta manera, los medios locales han interpretado su ausencia en el Metropolitano como un nuevo acto de rebeldía, especialmente porque se sabía que la institución y los aficionados iban a rendir tributo a los campeones del mundo.
La celebración también contó con la participación de Giuliano Simeone y el mencionado Musso, quienes fueron derrotados en la final disputada en Nueva Jersey. Ambos estuvieron en el pasillo de honor que les formaron sus compañeros, recibiendo así el reconocimiento que merecían. En el palco oficial, el técnico campeón del mundo, Luis de la Fuente, fue ovacionado por los presentes, mientras que David Villa tuvo el honor de llevar la Copa del Mundo hasta el centro del campo. En la tribuna, se exhibió una bandera con la frase: “España tiene dos estrellas, nosotros cuatro. Enhorabuena, campeones”.
Durante el partido, los seguidores no hicieron alusión alguna a Julián. La atmósfera sugiere que lo esperan con entusiasmo. Sin embargo, en la previa del encuentro, se mostró una gran pancarta que calificaba al delantero de “caprichoso” y acusaba a su entorno y al Barcelona de haberlo engañado.
El encuentro resultó complicado para el Atlético en su intento de superar al Málaga. Solo en la segunda mitad logró abrir el marcador gracias a un gol espectacular del surcoreano Kang-in Lee, quien llegó procedente del París Saint-Germain y heredó el número 7 que pertenecía a Antoine Griezmann. El jugador zurdo recibió el balón por la derecha y lo colocó en el ángulo lejano tras sortear a dos rivales. Momentos después, Baena anotó en la misma ubicación con un magnífico tiro libre.
El próximo domingo, el Atlético de Madrid se medirá con el Villarreal en la segunda fecha del campeonato, y se espera que Julián sea convocado por Simeone, quien ha manifestado en diversas ocasiones que cuenta con el atacante. Sin embargo, el partido del domingo promete ser una historia diferente.
























