El 10 de agosto a las 17.11, adquirimos dos pasajes para viajar el jueves 27 de agosto a las 16.55 desde Aeroparque a Córdoba, con un costo total de $83.951,90 por los dos tickets, solo ida.
No elegimos Flybondi por ser la opción más económica ni por tener un horario particularmente conveniente. La intención era documentar la experiencia de quienes optan por esta línea aérea.
Aquella misma jornada, JetSmart ofrecía dos pasajes por $75.564 y Aerolíneas Argentinas, por $125.750, lo que significaba que Flybondi no era ni siquiera la alternativa más barata.
Menos de 24 horas después, el primer inconveniente surgió. El 11 de agosto a las 11.54, recibimos un correo electrónico de Flybondi indicando que el vuelo había sido cancelado por “razones operativas”. Esa jornada, Aeroparque permanecería cerrado hasta las 16 debido a obras en la terminal.
La aerolínea nos ofreció realizar un cambio sin penalización, permitiéndonos seleccionar una nueva fecha entre siete días antes y 30 días después de la fecha original, siempre que mantuviéramos la misma ruta.
Decidimos programar el viaje para el miércoles 26 de agosto a las 21.15, partiendo desde Ezeiza con destino a Córdoba. Esta modificación fue confirmada a las 15.36, generando la impresión de que el problema estaba solucionado. No lo estaba.
El 15 de agosto, a las 19.52, recibimos otro mensaje de Flybondi: el vuelo del 26 de agosto también había sido cancelado por “razones operativas”.
Nuevamente, se nos ofrecían opciones: cambiar el vuelo, recibir un voucher o solicitar el reembolso.
Optamos por intentar realizar otro cambio, pero allí apareció un nuevo obstáculo: la página web de Flybondi estaba fallando al intentar realizar la modificación. Desde el 18 de agosto, su sitio web aparece como inoperativo.
Así, lo que comenzó el 10 de agosto con la compra de dos pasajes culminó, nueve días después, con dos vuelos cancelados, una alternativa descartada y la imposibilidad de acceder a su página. El número de atención al cliente de Flybondi en Argentina, *3000, genera un error, y en los puntos de atención en Ezeiza no hay personal disponible.
La siguiente acción sería presentar un reclamo ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) o Defensa del Consumidor, y de no hallar solución, considerar acciones judiciales.
Un abogado que representa a 20 pasajeros afectados por la aerolínea afirmó que actualmente Flybondi no está haciendo ofertas económicas en las mediaciones y busca cerrar los casos sin llegar a un acuerdo. Además, indicó que los representantes legales de la empresa no están respondiendo los reclamos, posiblemente debido a cambios en su equipo jurídico.
Hasta el presente, los intentos por recuperar el dinero resultaron infructuosos.
Nuestra experiencia no es un hecho aislado, sino parte de una crisis operativa y financiera que afecta a Flybondi, la cual ha dado lugar a restricciones en la venta de pasajes en Brasil, exigencias por parte de la autoridad aeronáutica argentina y el embargo judicial de cuentas de la compañía.
En Brasil, la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) limitó la venta de boletos de Flybondi tras detectar un deterioro en su capacidad de operación, con un 79% de las cancelaciones de vuelos en ese país durante julio. Esta medida inicialmente afectó a tres destinos que la compañía aún no operaba de manera efectiva y luego se extendió a la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro.
La ANAC brasileña también señaló deficiencias en la atención al cliente de la aerolínea y estableció que, en caso de nuevas cancelaciones, deberán ofrecer reubicaciones gratuitas o reembolsos totales.
Por su parte, en Argentina, la autoridad aeronáutica adoptó un enfoque diferente, exigiendo a Flybondi un plan de acción para corregir las frecuentes cancelaciones y demoras, así como detalles sobre su programación, la disponibilidad de flota y la cantidad de boletos comercializados, al no haber una normativa que permita suspender la venta de pasajes a una compañía con autorización vigente.
La crisis también abarca las finanzas de la empresa, que enfrenta salarios adeudados y no ha1 cumplido con acuerdos de retiro voluntario. Además, la Justicia le embargó cuentas por deudas tributarias con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que corresponden a diversos períodos entre marzo y junio de 2026. En cinco de los seis expedientes revisados, la deuda reclamado asciende a aproximadamente $1525 millones, lo que, sumado a intereses y costas, resulta en un embargo de cerca de $1754 millones.
Esto ha desencadenado una disputa entre COC Global Enterprise y Cartesian Capital Group. Aunque COC anunció su entrada como nuevo inversor y asumió el control de Flybondi, ahora le exige a Cartesian que aporte capital para mantener la operatividad, ya que el traspaso formal de acciones no se habría concretado y Cartesian continuaría siendo el accionista mayoritario.
En medio de toda esta situación, Flybondi sigue teniendo pasajeros con pasajes comprados y sin respuesta alguna.
























