El PCT es un pacto internacional que tiene como objetivo simplificar y unificar los procesos iniciales para proteger invenciones en diversos países. Este tratado, gestionado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), fue firmado en Washington en 1970 y actualmente está en vigor en 158 países.
La propuesta había recibido media sanción en el Senado en septiembre de 1998, durante la gestión de Carlos Menem, pero no llegó a convertirse en ley. La cuestión ha cobrado relevancia nuevamente tras el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, que sugiere una actualización del marco actual de protección de patentes.
No obstante, el proyecto aprobado en la Cámara baja no implica una adhesión total al tratado. Los legisladores decidieron mantener en reserva el capítulo II, un cambio que fue añadido durante el proceso legislativo y que requiere que el proyecto regrese al Senado.
Esta reserva fue impulsada por las preocupaciones de los laboratorios nacionales, que manifestaron su inquietud por las posibles repercusiones de utilizar informes técnicos de oficinas extranjeras para la evaluación de nuevas invenciones.
El acuerdo establece diversos mecanismos para facilitar el patentamiento a nivel internacional, pero la reserva en el capítulo II introduce una particularidad fundamental para la industria farmacéutica en el país:























