La elección de una planta ubicada en Malvinas Argentinas para recordar la primera exportación de productos elaborados en el país (un envío de textiles y harinas hacia Brasil en 1587) busca reunir a unos 200 empresarios.
El secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, será la autoridad invitada del área económica. Lavigne tiene bajo su responsabilidad, desde el Ministerio de Economía, todos los asuntos relacionados con el sector industrial y el comercio. Por su parte, el Jefe de Gabinete, Diego Santilli, asistirá al encuentro, mientras que Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, no estará presente.
Este año, se agrava el contexto marcado por el cierre de empresas. Según proyecciones de una consultora, para 2026 el saldo final entre nuevas aperturas y cierres se traducirá en la pérdida de 3000 unidades productivas.
La industria atraviesa serios desafíos en torno a los costos. Nadín Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), informó que los servicios han aumentado un 30% en términos relativos desde la asunción del actual gobierno, mientras que los costos salariales crecieron un 16%. En contraposición, el costo de maquinarias y equipos ha disminuido, y los impuestos aumentaron un 3% en comparación con otros componentes.
Las empresas se enfrentan a una notable caída en las ventas, consecuencia de la merma en el poder adquisitivo de los salarios y la restricción en el crédito al consumo. A esto se suma la creciente facilidad para las importaciones, a medida que el Gobierno ha desmantelado regulaciones que antes permitían retrasar ciertas importaciones.
Durante el primer semestre del año, la actividad fabril, según datos del INDEC, registró una contracción del 2,2%. Aunque en junio hubo una recuperación interanual del 2%, se observan caídas significativas en meses anteriores: 5,6% en mayo, 2,4% en abril, y caídas del 8,8% y 3,8% en febrero y enero, respectivamente.
Recientemente, Lavigne brindó una charla en el Santa Fe Business Forum, donde comentó: ‘Al inicio de la gestión, el responsable financiero de una empresa tenía más influencia sobre la rentabilidad que el encargado de producción o de ventas. Todo giraba alrededor de qué hacer con los pesos y cómo protegerse de la inflación. Hoy esa discusión cambió.’ Además, expresó que ‘en ninguna economía del mundo todas las empresas se sienten completamente cómodas’ y añadió que ‘la innovación y el crecimiento surgen justamente de estar desafiados constantemente’.
En relación al cierre de empresas, afirmó que ‘es imposible pensar que el Estado puede estar detrás de las 500.000 empresas, viendo cuál llega y cuál no’. No es viable contar con una solución única para todos, apuntó.
Las demandas de los industriales han permanecido consistentes a lo largo del 2026. Han tenido dos encuentros directos con el ministro de Economía, quien recientemente descalificó a quienes sugieren políticas para apoyar la industria, tildándolos de ‘tarados’.
La relación entre el presidente de la UIA, Martín Rappallini, y el titular del Palacio de Hacienda es tensa. Cualquier solicitud hecha por la entidad ha sido recibida con la misma respuesta: que se avecinan los mejores 18 meses de la historia reciente, que se reducirán las tasas de interés y que se reactivará la demanda y el crédito. Rappallini dejó esas reuniones con escepticismo sobre la fuerte confianza expresada por el ministro respecto a la economía, y su perspectiva parece válida, ya que poco de lo prometido se ha concretado. Un informe reciente del Centro de Estudios Orlando Ferreres ha señalado que la recuperación de la actividad será más lenta de lo anticipado.
Un último reclamo urgente, presentado hace una semana, fue realizado por directivos del área de asuntos tributarios de la UIA, quienes solicitaron a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que suspenda los embargos a pymes por un período de 180 días.
El ambiente en la celebración del Día de la Industria, que tendrá lugar en la planta de la empresa Elea Phoenix, se anticipa tenso. Existe una gran expectativa sobre el discurso de Rappallini, y algunos directivos de la central fabril consideran que es necesario que exprese de forma más contundente el descontento del sector con el Gobierno, a medida que se aproxima un nuevo ciclo electoral.























