Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía, expresó: “Fue un trimestre espectacular para Pampa. Aprobamos la decisión de inversión más importante de nuestra historia con la planta de urea en Bahía Blanca, aceleramos en el desarrollo de Rincón de Aranda y seguimos fortaleciendo la integración vertical entre nuestra producción de gas y el negocio de generación eléctrica, ganando eficiencia y competitividad.”
En un período caracterizado por un fuerte crecimiento operativo, la compañía subrayó la aprobación de una inversión de 2.700 millones de dólares para la construcción de una planta de urea en Bahía Blanca, la cual será la de mayor escala de Latinoamérica, con una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales, lo que también representa la entrada de Pampa en el sector de fertilizantes. La edificación de esta planta llevará 41 meses, con el inicio de la producción proyectado para 2030. Este emprendimiento generará más de 3.500 empleos directos durante su pico de construcción, y se estima que contará con hasta 300 puestos permanentes en operación, además de aportar divisas por alrededor de 1.000 millones de dólares anuales a través de exportaciones y la sustitución de importaciones. El proyecto recibió la preaprobación bajo el RIGI.
En el área de generación eléctrica, Pampa aumentó su producción un 14% interanual, superando el crecimiento del sistema nacional. Este rendimiento se vio impulsado, entre otros factores, por una mayor integración entre la producción interna de gas y las centrales térmicas de la empresa, optimizando así la eficiencia y competitividad de sus operaciones.
En cuanto a la producción de hidrocarburos, se alcanzó un récord trimestral de 107.500 barriles equivalentes por día, lo que representa un aumento del 28% respecto al año anterior. La producción de gas promedió 14,3 millones de metros cúbicos diarios, un 10% más que en el mismo periodo de 2025. Además, se estableció un nuevo máximo de 7,4 millones de metros cúbicos diarios en el bloque Sierra Chata, que sufrió un crecimiento del 95% interanual, gracias a la operación de cuatro nuevos pozos.
En Rincón de Aranda, yacimiento de shale oil que la compañía desarrolla en Vaca Muerta, la producción alcanzó los 23.400 barriles diarios, triplicando así la cifra del mismo periodo de 2025. Durante el trimestre, el proyecto recibió la aprobación del RIGI, un hito que brindará estabilidad y permitirá avanzar en un plan de inversión que supera los 4.500 millones de dólares. Esta aprobación facultará a Pampa para desarrollar la zona norte del bloque, incorporar nuevos pozos, acelerar el ramp-up y extender el plateau de producción a 45.000 barriles diarios.
Los logros operativos se reflejan también en los resultados financieros, con un EBITDA ajustado de 415 millones de dólares en el segundo trimestre, lo que significa un aumento del 75% con respecto al mismo período de 2025, impulsado por el crecimiento en la producción de hidrocarburos y el aporte de sus diversas unidades de negocio. A pesar de su ambicioso plan de inversiones, Pampa mantiene una posición de liquidez elevada, niveles de endeudamiento conservadores y un perfil de vencimientos de deuda cómodo.
























