El encuentro, programado para comenzar a las 10:30 en el hotel Avant del centro riojano, reunirá a dirigentes de seis provincias con el objetivo de establecer un frente unido del peronismo para hacer frente a Javier Milei en las elecciones de 2027. Ismael Bordagaray, diputado nacional del Frente Renovador y organizador del evento, es un firme defensor de la unidad entre Massa y el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela.
Ambos líderes han estado trabajando para consolidar las distintas facciones del peronismo. Quintela ya había liderado un acto en su provincia el 1 de agosto, donde reunió a Máximo Kirchner y Eduardo ‘Wado’ de Pedro con representantes del massismo y del Movimiento Derecho al Futuro, vinculado a Axel Kicillof. Por su parte, Massa jugó un papel clave en la reciente sesión del Senado, realizando negociaciones telefónicas con gobernadores como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Rolo Figueroa (Neuquén) y Hugo Passalacqua (Misiones) para formar un bloque legislativo que rechazó la venta de tierras a extranjeros y la modificación de la ley sobre el manejo del fuego.
La cumbre del Frente Renovador en La Rioja incluirá la participación de dirigentes y legisladores de Córdoba, San Juan, Mendoza, Santiago del Estero y Catamarca. Además, se espera la presencia de la diputada nacional Sabrina Selva y José Ignacio de Mendiguren, ex ministro de Producción y referente económico del Frente Renovador, así como la confirmación de Sebastián Galmarini. También asistirán referentes provinciales como Franco Aranda (San Juan), Gabriela Lízana (Mendoza), Verónica Lacher y Pablo Mirolo (Santiago del Estero), Tania Kyshakevych (Córdoba) y Marcelo Cordero (Catamarca).
Este evento evidencia la decisión política del Frente Renovador de activar su estructura bajo la dirección de Sergio Massa, enfocándose en la producción, el trabajo, el desarrollo y el federalismo como pilares del debate hacia la campaña de 2027. La elección de La Rioja para el encuentro no es casual; desde allí, Quintela ha estado promoviendo un proceso de diálogo y convocatoria a diversas fuerzas del PJ para avanzar hacia la unidad.
“La Rioja no solo será la sede de un encuentro. Puede ser el kilómetro 0 de una nueva etapa de unidad del peronismo y de la construcción de la Argentina que viene”, destacó Bordagaray en un comentario previo al evento. Este legislador había propuesto recientemente la posibilidad de un binomio encabezado por Massa y Quintela: “Me encantaría una fórmula encabezada por Massa y Quintela”, expresó durante una entrevista.
El 1 de agosto, Quintela realizó un gran acto en homenaje a los 50 años del asesinato de monseñor Enrique Angelelli, donde tuvo un encuentro privado con Máximo Kirchner. En un acto posterior en el sindicato de Luz y Fuerza, hizo un llamado enérgico a la unidad: “Es hora de comenzar a discutir la unidad del movimiento nacional justicialista, que si está unido es invencible, en la medida que podamos despertar el sentimiento de este gigante dormido”.
Una vez concluido el encuentro del FR en La Rioja, la delegación del massismo se trasladará a la residencia del gobernador Quintela para compartir un almuerzo. Allí podría gestarse una reunión ampliada con más dirigentes y sectores del peronismo para elaborar un esquema de unidad, buscando apaciguar la interna entre Kicillof y La Cámpora de Máximo Kirchner.
La conexión entre Massa y Quintela estuvo cerca de materializarse en la creación de una mesa política, donde se habrían reunido los seis gobernadores del PJ, los presidentes de los bloques en el Congreso y la CGT. El propósito era clarificar cuántos dirigentes están dispuestos a postularse para la candidatura presidencial y establecer las normas de juego, ya sea una interna abierta o una fórmula de consenso, dependiendo de la aprobación del proyecto para eliminar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. La aceptación provino de los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Elías Suárez (Santiago del Estero), así como de los líderes sindicales Jorge Sola y Cristian Jerónimo, junto a los titulares de las bancadas, Germán Martínez (Diputados) y José Mayans (Senado).
Sin embargo, la mesa aún no se constituyó. La Cámpora, liderada por Máximo Kirchner, había solicitado un lugar diferenciado en la mesa y, ante la negativa de algunos gobernadores, las negociaciones quedaron estancadas. La política de intervención en las provincias de Salta, Jujuy y Misiones también ha generado divisiones en el peronismo. “Vamos a trabajar en ampliar sin tirar a ningún compañero por la ventana, no hay lugar para sectas, hay que ir a buscar a todos con el foco puesto en escuchar a los trabajadores, a las Pymes y a la clase media que no llega a fin de mes porque está cada vez más endeudada”, es el lema que se repite en el massismo con la intención de lograr una mesa de unidad para el año próximo.























