A sus 25 años, Varrone se unió a Van Amersfoort Racing tras una destacada trayectoria en competencias de resistencia, donde se había desempeñado como piloto de fábrica de Corvette Racing y obtuvo la victoria en las 24 Horas de Le Mans en 2023. Su ingreso a la Fórmula 2 se concretó en octubre del año pasado, representando un avance hacia los monoplazas, en parte impulsado por la llegada de Cadillac a la Fórmula 1, escudería asociada a General Motors, la misma matriz de Corvette.
La campaña de Varrone en la categoría que precede a la Fórmula 1 estuvo marcada por resultados irregulares. El piloto oriundo de Ingeniero Maschwitz acumuló puntos en solo tres de las carreras disputadas y ocupaba el 20° puesto en el campeonato de pilotos al finalizar el Gran Premio de España, que tuvo lugar en el circuito de Madrid del 11 al 13 de septiembre.
Aquella jornada fue especialmente desafiante para él. Después de un choque contra el muro en la clasificación que le costó un tiempo valioso y lo obligó a partir desde la última posición, Varrone también sufrió un impacto del piloto indio Kush Maini en la carrera Sprint, lo que lo dejó fuera de competencia en la primera vuelta. A pesar de estos obstáculos, culminó la carrera principal del domingo ocupando el 15° lugar.
En su comunicado, el piloto explicó que la decisión de no continuar con el equipo fue consensuada con su grupo de trabajo tras “un año intenso”, señalando que era el paso adecuado para reflexionar sobre su futuro deportivo. Varrone subrayó que la elección no fue simple.
El piloto expresó su agradecimiento a la estructura de Van Amersfoort Racing, a sus patrocinadores y a los colaboradores que lo apoyaron durante la temporada. También dedicó una mención especial a la familia Villagómez, en especial a su compañero de escudería, el mexicano Rafael Villagómez, por la cálida acogida que le brindaron desde su llegada al equipo.
Semanas atrás, Varrone había indicado que su futuro deportivo aún era incierto y que estaba considerando varias alternativas, tanto dentro como fuera de la Fórmula 2. En ese momento, destacó que mantenía comunicación con Cadillac, la escudería de Fórmula 1 asociada a General Motors, aunque precisó que no había proyectos concretos en discusión.
Su vinculación con el gigante automotor estadounidense se remonta a su etapa como piloto de Corvette Racing, marca también perteneciente a General Motors. Varrone mencionó que la empresa sigue con interés su desempeño en la categoría previa a la Fórmula 1, como posible antecedente para una oportunidad futura.
En su mensaje de despedida del equipo, el piloto argentino no ofreció detalles sobre su próximo destino, pero anticipó que en los próximos días compartiría novedades sobre el rumbo que tomará su carrera profesional. Hasta ahora, no se ha obtenido respuesta de su entorno y la trascendencia de su situación sigue siendo objeto de interés.
La siguiente carrera de la Fórmula 2 está programada en Bakú, Azerbaiyán, entre el 24 y el 26 de septiembre, donde Van Amersfoort Racing deberá determinar quién asumirá la posición vacante que deja el piloto argentino.























