En esta oportunidad, Anzovino será la representante argentina en la Copa del Mundo de Taekwondo ITF que se llevará a cabo en Benidorm, España. Sin embargo, para poder realizar este anhelado viaje, requiere el apoyo de su comunidad, ya que se trata de un deporte amateur y cada competidor debe cubrir los gastos de inscripción, viaje y preparación, según comentó la joven.
Inició su práctica a la edad de 7 años casi por casualidad. “Yo iba a una clase de patín, pero vi a unos chicos vestidos de blanco y decidí probar. Arranqué para aprender a defenderme”, relató. Desde ese momento, su perseverancia la ha llevado a destacarse en el taekwondo.
Hoy ostenta el cinturón negro primer dan y se especializa en técnicas conocidas como formas. Entrena de lunes a sábados, dedicando entre tres y seis horas diarias. Además, complementa su formación con kickboxing y jiu-jitsu, manteniendo una profunda dedicación a los deportes desde los tres años. “Soy muy disciplinada”, afirma, una cualidad que le ha permitido dominar un arte marcial de complejidad notable.
En diciembre del año pasado, Tiziana se presentó para obtener el cinturón negro primer dan, un hito en su carrera. Antes de este logro, consideró la posibilidad de cambiar de deporte: “Tenía pensado retirarme”, admite.
No obstante, superó la prueba y su notable desempeño le valió un lugar en las convocatorias para integrar la Selección argentina de Taekwondo ITF. Esto implica completar rigurosas etapas de preselección y evaluaciones que exigen un alto nivel de rendimiento.
Durante enero y febrero de este año, comenzó su proceso de entrenamiento y le restan cuatro encuentros para finalizar la preselección. Aquellos que superen esta fase serán seleccionados para asistir a un campus de dos días, y quienes logren pasar esa etapa formarán parte de la delegación que competirá en el Campeonato Mundial ITF en Paraguay en 2027.
Sin embargo, antes de ese evento, Tiziana tiene otra meta: la Copa del Mundo ITF de 2026, que se desarrollará en Benidorm, España, del 28 de septiembre al 4 de octubre. A diferencia del Mundial, no es necesario pertenecer a la selección nacional para participar, basta con estar federada.
El costo del viaje —que incluye inscripción, pasajes, alojamiento, indumentaria, alimentación y traslados— es elevado y su familia no puede asumirlo por completo. Tiziana ha logrado cubrir parte de estos gastos vendiendo rifas, fabricando y comercializando llaveros, buscando patrocinadores e incluso vendiendo objetos personales. Viajara a España con su padre.
“Me vengo preparando hace mucho, tanto en lo físico como en lo mental”, asegura. “Es mi primera vez en una Copa del Mundo y me siento preparada”. Aquellos interesados en colaborar con su causa pueden contactarla a través de sus redes sociales.




























