El Banco Central ha establecido nuevas regulaciones para los créditos en dólares destinados a empresas que habían sido anunciados previamente.
Bausili indicó que esto se mantendrá “hasta que la inflación converja con los niveles internacionales”. A pesar de los esfuerzos del Gobierno por cumplir con el superávit acordado con el Fondo Monetario Internacional, no logró alcanzar el objetivo del 0,7% para el primer semestre, con un desvío de casi 600 mil millones de pesos, y tiene un panorama ajustado para cumplir con las metas de fin de año.
“El proceso de expansión no incluye incentivos artificiales a corto plazo, sino que se basa en reformas estructurales que fomentan expectativas de crecimiento sostenido en el tiempo”, afirmó Bausili, alineándose con el mensaje oficial de no promover intervenciones más allá de la desregulación.
No obstante, resulta evidente que existe intervención del Gobierno, por ejemplo, al imponer un límite del 2% mensual en los aumentos salariales, lo cual afecta las paritarias, que son negociaciones entre sindicatos y empresas. La cartera económica ha estado reduciendo subsidios en áreas como energía y transporte, además de recortar jubilaciones y desfinanciar universidades para lograr el superávit. La caída constante de la recaudación, provocada por una actividad económica débil, genera una necesidad interminable de recortes que, tal como reconoce Caputo, no es sostenible.
“Lo que observamos hoy es que la economía se está liberando de estas restricciones; los sectores que crecen lo hacen a un ritmo acelerado, mientras que aquellos que solían generar más empleo enfrentan estancamiento o retroceso”, expresó Bausili, refiriéndose a que los únicos sectores que experimentan crecimiento son los extractivistas y primarios.
En cuanto a las proyecciones de inflación, Bausili se mostró optimista, afirmando que se espera una caída en los próximos meses, posiblemente ubicándose por debajo del 1,9% que se registró en junio.
Después de las tensiones cambiarias de mediados del año pasado, el Gobierno tardó diez meses en revertir la tendencia ascendente de la inflación. Al estabilizar el valor del dólar, el aumento de los precios de los alimentos se moderó. Además, se ralentizó la eliminación de subsidios energéticos para evitar un incremento en el índice de precios al consumidor (IPC).
El consenso en el mercado indica que, si el gasto, los salarios y el dólar se mantienen en los niveles actuales, la inflación seguirá disminuyendo, aunque no sea a niveles significativamente más bajos. El umbral mínimo se anticipa en 1,7%, según el Relevamiento de Expectativas del BCRA.
Bausili también se refirió a la flexibilización de los créditos en dólares para empresas, incluyendo a aquellas que no son exportadoras. Esta medida busca permitir que algunos sectores accedan a financiamiento a tasas más bajas que las ofrecidas en pesos. “¿Anticipamos un boom de créditos en dólares para no exportadores? No, en absoluto, pero creemos que será beneficioso para el sector de desarrollos inmobiliarios y para las pymes”, explicó Bausili.
Este medio contactó a la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) y a la Cámara de la Construcción, así como a representantes de la industria alimentaria, textil, de electrodomésticos y de plásticos, quienes expresaron preocupación y escepticismo respecto a la eficacia de la medida.
























