Un aspecto notable de este fenómeno es el creciente interés de las grandes marcas del mercado por un negocio que anteriormente consideraban marginal. Empresas como Las Marías (Taragüí), Playadito, Rosamonte, CBSé y Verdeflor han incrementado sus envíos, uniéndose a La Cachuera y Piporé, líderes históricas en el ámbito de las exportaciones junto con el Grupo Kabour.
Playadito, líder en el mercado interno, y Las Marías, que han dominado durante medio siglo, están aumentando sus ventas internacionales con estrategias distintas. Playadito opta por exportar únicamente en formato de paquete, mientras que Las Marías se ha aventurado en el formato tradicional de exportación de yerba mate: a granel en big bags de 50 o 100 kilos.
Otra novedad es que Las Marías se ha incorporado al grupo de compañías que dominan el mercado exportador (junto a La Cachuera, Kabour y Piporé), convirtiéndose en la tercera empresa en términos de envíos. Las Marías representó el 15% de las exportaciones totales, un porcentaje similar al de Piporé (aunque con un valor más alto), y dos puntos por debajo del Grupo Kabour, empresa de origen sirio con instalaciones en la localidad misionera de Andresito. La Cachuera mantiene una clara ventaja con un 31% de la cuota de exportaciones, siendo notable que anteriormente ocupaba el segundo lugar detrás de Kabour.
De acuerdo a los datos más recientes, el aumento de las exportaciones en los primeros siete meses de este año fue del 4% respecto al mismo periodo del año anterior. Con estos resultados, se vislumbra la posibilidad de alcanzar un nuevo récord de ventas en 2026, siempre que el ritmo de los primeros siete meses se mantenga.
En 2024, cuando comenzó la desregulación del mercado, se registró un récord histórico de 43,8 millones de kilos en exportaciones. En 2025, la cifra alcanzó los 58 millones de kilos y se espera que en el presente año supere nuevamente esta marca. Hasta julio pasado, las exportaciones totalizaron 32.113.000 kilos, un 4% más que los 30.850.626 kilos enviados en el mismo período de 2025, según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
A lo largo de los años, la alternancia entre políticas de retraso cambiario y un dólar elevado había llevado a que cada récord en las exportaciones fuera seguido de caídas. Los altos costos de la materia prima complicaban el envío de contenedores al extranjero, especialmente en años donde el precio de la yerba era superior. La desregulación ha permitido que los precios de la hoja verde y la yerba canchada se asemejen a aquellos de la década de 1990, época marcada por la crisis de los pequeños productores.
Playadito, la principal yerbatera del país, ocupa actualmente el sexto lugar en el ranking si se contabilizan los kilos enviados entre enero y julio, pero se posiciona quinta si se considera el valor FOB de sus exportaciones. La marca se sigue enfocando en conquistar mercados con su distintivo paquete amarillo y no realiza ventas a granel. Sus principales destinos son España, Chile y Estados Unidos, y ha exportado a un valor de 3415 dólares la tonelada, más del doble que La Cachuera, que presenta un costo de 1662 dólares por tonelada. Por su parte, Rosamonte está ganando terreno en el sector y se encuentra en la octava posición, mientras que Piporé ha bajado al cuarto puesto, aunque sigue creciendo en mercados importantes como Emiratos Árabes, Canadá, Alemania y Países Bajos.
Adicionalmente, dos empresas cordobesas, CBSé y Verdeflor (Cordeiro), están ascendiendo en el ranking de exportaciones. Cordeiro es ahora la quinta firma en términos de envíos, con un valor agregado superior a 2000 dólares la tonelada FOB, mientras que CBSé ocupa el séptimo lugar con valor superior a 2500 dólares FOB la tonelada.
De acuerdo a los registros, durante los primeros siete meses del año, un total de 60 yerbateras realizaron envíos al exterior.
























