El cierre del evento estuvo a cargo del economista Ricardo Arriazu, quien es frecuentemente consultado por el Gobierno de Javier Milei. Arriazu compartió su visión sobre estadísticas macroeconómicas y perspectivas del comercio exterior. Pronosticó que a partir de este año, se espera un aumento significativo en el flujo de divisas, impulsado por las exportaciones del sector agroindustrial y energético, lo que proporcionará un respaldo financiero esencial a la economía nacional. “El saldo de los últimos 12 meses de la balanza comercial está muy por encima de mis proyecciones. Yo tenía un superávit para este año de 13.500 millones de dólares que era mejor que del año pasado. Ahora estoy en 20.000 millones con superávit en cuenta corriente”, afirmó.
Asimismo, Arriazu proyectó un crecimiento promedio del 3,5% para este año, aunque destacó que este porcentaje podría variar dependiendo de la demanda de dólares por parte de los argentinos. “En este momento lo que se necesita es que la economía real mejore. Si mejora, la oportunidad argentina es fabulosa. Para 2030 vamos a estar exportando -sólo de energía- más de 30 mil millones de dólares. Los planetas se alinearon. Tenemos una oportunidad espectacular. Pero Argentina tuvo muchas veces oportunidades que desperdició. Espero que esta vez la aprovechemos”, concluyó.
Uno de los puntos destacados del encuentro fue la reciente encuesta anual de impuestos de KPMG Argentina, presentada por Fernando Quiroga Lafargue, socio de Tax & Legal. Según el estudio realizado con más de 80 especialistas impositivos de grandes y medianas empresas, el impuesto a los Ingresos Brutos emergió como el tributo que más incrementa los precios de bienes y servicios, con una influencia que supera el 60%, frente al 54% reportado el año anterior.
Quiroga Lafargue comentó que “Ingresos Brutos sigue siendo el impuesto que encarece de manera determinante los precios de productos y servicios. La brecha que saca este gravamen por sobre los demás es muy elocuente”. Además, enfatizó que “es bastante improbable el éxito de una reforma fiscal profunda, que haga foco en la productividad y en el desarrollo, sin apuntar a una readecuación de este gravamen y a moderar fuertemente la superposición de regímenes de recaudación provinciales”.
El evento congregó a ejecutivos y profesionales del área fiscal provenientes de diversas compañías que operan en Argentina. La apertura estuvo a cargo de Rodolfo Canese, socio de Tax de KPMG Argentina, quien destacó que la toma de decisiones empresariales exige una integración de información laboral, fiscal y financiera en un entorno cada vez más influido por diversos actores.
El panel inaugural se centró en los “Lineamientos para una reforma fiscal Argentina” y tuvo como participantes a Claudia Balestrini, subsecretaria de Ingresos Públicos de la Nación, y Juan José Imirizaldu, director nacional de Impuestos, ambos del Ministerio de Economía. Los funcionarios expusieron sobre el funcionamiento de sus áreas y confirmaron que el Gobierno está considerando modificaciones al sistema actual con la intención de consensuar una reforma integral que promueva la actividad económica y las inversiones.
Balestrini destacó que “en poco tiempo hicimos una reducción drástica de los derechos de exportación y también de importación”. La funcionaria añadió que el objetivo del Gobierno es que “el sistema tributario no interfiera en quien decida invertir en el país y al mismo tiempo que la rentabilidad de una actividad no dependa de su tratamiento fiscal”.
Acerca de la reforma bajo análisis, Balestrini apuntó que el enfoque es “no generar dispensas, sino revertir inequidades”. Resumió así: “Se busca disminuir la presión tributaria, eliminando gradualmente el efecto de impuestos distorsivos, pero siempre con el sentido de la responsabilidad en el cuidado de los recursos públicos y del equilibrio fiscal”.
La subsecretaria también enfatizó la importancia de mantener una comunicación constante entre el sector público y privado para diseñar normas “eficientes y efectivas” que se alineen con los objetivos económicos del país, según KPMG.
Imirizaldu, por su parte, abordó el avance de convenios internacionales destinados a eliminar la doble imposición, mencionando que ya se han aprobado acuerdos con Turquía, China y Austria. El Ministerio de Economía sigue trabajando para establecer tratados con Estados Unidos, India, República Checa y Uruguay.
El director nacional de Impuestos expresó que estos acuerdos proporcionan “certeza, seguridad jurídica y previsibilidad para las inversiones” al definir cómo se pagarán los impuestos en cada jurisdicción. También profundizó en la aprobación en el Congreso del Instrumento Multilateral, conocido como MLI, que actualiza los convenios existentes bajo estándares internacionales de transparencia y con cláusulas orientadas a prevenir abusos.
La presentación final, a cargo de Quiroga Lafargue, se tituló “Claves fiscales 2026: qué dicen los datos y hacia dónde vamos”. Durante esta charla se expusieron los resultados de la encuesta que reafirma el papel central de Ingresos Brutos en la discusión sobre costos, competitividad y el posible diseño de una reforma fiscal.
























