En una entrevista, Marull explicó que el dato inflacionario confirma una tendencia ya visible en mediciones anteriores, y predijo que junio podría mostrar una nueva desaceleración, con estimaciones que sitúan el índice de precios en aproximadamente 1,9%. “Posiblemente en junio dé abajo de dos. Al menos nosotros proyectamos que va a dar 1,9%, por ahora, en base a lo que pasó en las primeras dos semanas de junio”, indicó.
El economista caracterizó la última semana como positiva desde el punto de vista económico y financiero para el Gobierno, destacando principalmente la confirmación del descenso inflacionario, la mejora en varias calificaciones financieras y los resultados de una reciente licitación de deuda en moneda local. Marull también se refirió al comportamiento del mercado financiero, subrayando la estabilidad observada en las últimas semanas. “La parte financiera estaba muy tranquila, el dólar controlado, bajó”, mencionó.
No obstante, Marull hizo hincapié en que esta situación favorable contrasta con lo que ha ocurrido en la economía real en los últimos meses. Explicó que los indicadores de actividad han mostrado un comportamiento irregular, sin consolidar una tendencia de crecimiento estable. “Los datos de la economía real que fueron saliendo estos días muestran que en mayo la actividad rebotó un poco después de un abril complicado”, comentó.
Para ilustrar la dinámica reciente, utilizó una metáfora: “La economía real viene con serruchito. Sube, baja, sube, baja”. Añadió que la actividad ha estado prácticamente estancada en el último semestre, enfatizando que “los últimos meses no fueron buenos para la actividad. Un mes sube, otro mes baja. Está prácticamente estancada hace seis meses”.
A diferencia de análisis más optimistas sobre el futuro económico, Marull evitó referirse a un periodo excepcional de crecimiento. Se distanció de las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien ha sugerido que Argentina podría estar ingresando en una fase particularmente favorable. “Yo veo rebote, no veo los mejores 18 meses de Argentina, pero sí veo rebote”, explicó.
La potencial mejora, según Marull, se debe principalmente a la evolución de los salarios y la desaceleración de la inflación. Detalló que muchas de las dificultades observadas en meses recientes fueron el resultado de la reducción del poder adquisitivo. “El motivo fue la aceleración inflacionaria y la pérdida de salario durante seis meses seguidos”, apuntó.
Marull destacó que la combinación de aumentos moderados en los precios y nuevas negociaciones salariales cambia el panorama respecto al que predominó en el último semestre. “Con dos meses de nuevas paritarias y baja de inflación ya te cambia un poco el combo”, aseguró.
La reapertura de los acuerdos salariales se ha dado en un contexto de desaceleración de los precios, lo que permite una recuperación del ingreso real. “Pasó lo peor de la inflación, pasó lo peor de la caída de salarios reales de los últimos seis meses”, afirmó, anticipando que esta tendencia podría continuar durante junio.
El economista consideró que la evolución del salario es la clave para entender lo que sucederá con el consumo y la actividad económica en los próximos meses. “La clave es el salario, que el salario le gane a la inflación”, enfatizó.
Marull también expuso sus razones para creer que la inflación seguirá disminuyendo. Aseguró que muchos de los factores que impulsaron los aumentos previos fueron fenómenos temporales que es poco probable que se repitan.
Mencionó el incremento significativo en precios de carne, combustibles y ciertos servicios de educación. “El efecto de la suba de la carne fue tremendo. Subió casi 30%”, sostuvo, detallando que este aumento tuvo un gran impacto en el índice general debido a su peso en el gasto doméstico. “Nosotros destinamos tres veces más a comprar carne que a pagar la boleta de luz”, explicó.
En su análisis, esos aumentos extraordinarios fueron parte importante de la aceleración inflacionaria que se había observado meses atrás. “Eso no se iba a repetir. La suba de la nafta no se iba a repetir, la suba de educación no se iba a repetir”, señaló.
Al evaluar junio, destacó que el panorama se presenta más despejado debido a la ausencia de componentes con incrementos relevantes. “No tenés carne, no tenés suba de carne. No tenés suba de nafta, no tenés suba de educación”, enumeró, aunque advirtió que algunos ajustes en tarifas y transporte siguen ocurriendo, pero su impacto es menor al de periodos anteriores.
Además de la recuperación salarial y la desaceleración inflacionaria, Marull identificó otros factores que podrían facilitar la mejora de la actividad, como la entrada de la cosecha y algunas señales positivas en el sector de la construcción. Asimismo, mencionó que el calendario electoral podría elevar el nivel de inversión pública de los gobiernos provinciales. “Ya se empieza a ver un poco más de obra pública porque los gobernadores están acelerando, porque vienen elecciones”, explicó.























