Según datos de la consultora Politikón Chaco, trece gobernadores necesitarán obtener esa suma, ya sea en el mercado o a través del Banco Central, para satisfacer las exigencias de sus acreedores.
A lo largo de 2026, el monto total destinado al pago de capital e intereses de deudas provinciales alcanzará casi US$ 2.200 millones. La mayoría de estas obligaciones corresponde a bonos emitidos durante la gestión de Mauricio Macri, que fueron renegociados poco tiempo después durante el último mandato kirchnerista, tras la reestructuración llevada a cabo por la Nación.
La provincia de Buenos Aires encabezará la lista de requerimientos, con una necesidad de US$ 410 millones, todos en septiembre, para abonar el último cupón semestral de sus títulos en moneda extranjera.
Les siguen otras provincias con montos inferiores: Santa Fe necesitará US$ 121 millones entre noviembre y diciembre; Córdoba, US$ 89 millones en agosto y diciembre; y Entre Ríos, US$ 71 millones entre agosto y septiembre. También figuran Neuquén, Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires entre las que deberán hacer frente a esas obligaciones.
Recientemente, varias provincias aprovecharon la reducción del riesgo país para emitir deuda en el mercado internacional, al igual que muchas empresas, especialmente del sector energético, que colocaron obligaciones negociables.
Hasta ahora, en 2026, varias provincias han logrado regresar al mercado de deuda en el extranjero. Chubut, por ejemplo, obtuvo US$ 650 millones a través de un bono a 10 años con una tasa del 9,45%. Córdoba inició este ciclo en enero con una emisión de US$ 800 millones a nueve años y un cupón del 8,6%. En junio, la provincia había captado US$ 725 millones al 9,75%, mientras que Santa Fe logró US$ 900 millones al 8,10% para un plazo similar.
Entre Ríos, en febrero, emitió US$ 300 millones con una tasa del 9,875%. Neuquén, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, logró las condiciones financieras más favorables, colocando US$ 500 millones a siete años con un cupón del 7,35%.
Otras provincias están explorando la posibilidad de sumarse a este proceso de financiación. En San Juan, por ejemplo, la gestión de Marcelo Orrego está trabajando en una emisión de hasta US$ 600 millones destinada a obras de infraestructura vinculadas al crecimiento de la actividad minera.
En Santa Cruz también se contempla una colocación para mantener un plan de infraestructura, aunque este proyecto depende del respaldo legislativo que exige la normativa provincial.
Un informe de la misma consultora indica que, a pesar del acceso renovado al mercado internacional por parte de varias provincias, el nivel de endeudamiento subnacional permanece en valores relativamente bajos en comparación con la historia. Al cierre del primer trimestre de 2026, el total consolidado de la deuda de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires ascendió a $32,6 billones.
En términos reales, esto representó un aumento del 7% respecto al mismo período del año anterior y equivale al 3,4% del PBI, ligeramente por encima del 3,2% registrado un año antes.
Según la consultora, al analizar los datos de los primeros trimestres de los últimos veinte años, la carga de deuda provincial en relación al producto se mantiene en niveles muy bajos, solo superando el registro de 2025.
El informe también destaca que la mayoría de las obligaciones sigue estando denominada en divisas, con un 81,1% del total en moneda extranjera. Examining las cifras por provincia, se observan situaciones disparatadas: Jujuy y la Ciudad de Buenos Aires tienen más del 98% de sus pasivos en dólares, mientras que Santa Cruz, Santiago del Estero, La Pampa y San Luis no poseen compromisos en esa moneda.
























