La creciente popularidad del golf se atribuye a múltiples factores, según Marín. Woods alteró la percepción general sobre el deporte, incentivando a una nueva generación de aficionados. La naturaleza del golf permite que diferentes generaciones participen en un mismo partido, haciendo posible que familiares de distintas edades compitan entre sí gracias a su sistema de juego.
Además, la accesibilidad al golf ha mejorado significativamente. Los clubes ofrecen diferentes modalidades de membresía que incluyen tanto a socios como a no socios, y el mercado de equipos de segunda mano proporciona opciones a quienes se inician en el deporte. Marín destacó que el número de entusiastas sigue aumentando constantemente, afirmando que “cada vez, miles de aficionados se suman en todo el mundo”.
El golf, sin embargo, también impone una ética rigurosa. Marín menciona que el deporte es intolerante a las trampas: “Si te pescan haciendo trampa, no jugás nunca más”, afirmó, subrayando que cualquier intento de alterar el juego, incluso mover la pelota mínimamente, es castigado severamente tanto social como deportivamente. En este contexto, la honestidad es un valor central.
Además, el golf demanda concentración y disciplina, donde la verdadera competencia es con uno mismo. Según el entrevistado, aunque un jugador pueda entrenar de manera individual y trabajar en su técnica, la integridad es esencial durante un torneo oficial, marcando una diferencia importante con otros deportes.
La cultura del golf fomenta valores positivos, como afirmó Marín: “El golf te ubica en la disciplina, te ubica en la verdad, te ubica en la competencia, en la paciencia”. Este deporte no solo ofrece beneficios en el ámbito deportivo, sino que también facilita el crecimiento personal.
El impacto de Tiger Woods ha sido decisivo en la historia reciente del golf. Desde su irrupción en los años 90, atrajo a un público masivo y generó gran interés mediático. “Tiger aparece en Estados Unidos y revoluciona el golf a tal punto que hoy pelea los altos puntos de rating en toda la televisión”, comentó Marín, quien destacó que la masividad del golf se consolidó en esos años.
El fenómeno de Woods también atrajo a nuevos públicos, incluyendo figuras de otros deportes. Marín citó a Diego Maradona, quien, tras asistir a un torneo, despertó interés por el golf entre sus colegas futbolistas. Otros como Carlos Tevez, Gabriel Batistuta y Sergio Agüero también se incluyeron en esta lista de aficionados.
El papel de la televisión y la competencia internacional ha sido crucial para la expansión del golf. Marín enfatizó que el deporte ya no se limita a las élites, reflejando un crecimiento constante del número de aficionados.
El golf ofrece oportunidades para la socialización y el fortalecimiento de lazos familiares, permitiendo que abuelos, padres e hijos compartan el campo de juego. Este aspecto intergeneracional, donde cada jugador compite a su nivel, distingue al golf de otras disciplinas deportivas más colectivas o físicas.
La actividad también se presenta como un espacio para establecer contactos profesionales. Marín relató que muchas personas utilizan sus partidas para crear vínculos con empresarios y directivos, aprovechando el tiempo compartido para tener conversaciones en un ambiente relajado. Algunos pueden comenzar por motivos laborales y luego adoptan el golf como parte de su vida personal.
Vale mencionar que el golf puede exigir varias horas, generando discusiones familiares sobre cómo organizar el tiempo libre. En tono irónico, Marín comentó que el término “adicción” se menciona a menudo en relación con quienes dedican largas jornadas a esta actividad.
Para aquellos interesados en incursionar en el golf, recomendó buscar la guía de un instructor: “No se puede ser autodidacta”, subrayó. Señaló que sin orientación profesional, los errores de técnica pueden convertirse en hábitos difíciles de corregir, mientras que el aprendizaje se basa en la dedicación y la regularidad.
Marín sugirió que quienes no tienen acceso a un club practiquen en espacios abiertos o en sus jardines, utilizando pelotas especiales para golf. Resaltó que este deporte promueve la disciplina y la precisión, enfatizando que cualquier error puede influir en el resultado. La concentración es una exigencia constante.
También habló sobre la importancia del ritmo en el swing, comparando a quienes comienzan desde pequeños con quienes aprenden más tarde, concluyendo que cualquier persona puede beneficiarse del golf.
Finalmente, Marín se refirió al reciente desempeño de la selección argentina en una competencia internacional, valorando la medalla de plata ganada y cuestionando las actitudes pesimistas. “Se es tapa de los diarios cuando se saca una medalla de plata en los Juegos Olímpicos”, indicó, destacando que el equipo argentino demostró un nivel excepcional que merece reconocimiento.
Marín enfatizó la importancia de la mentalidad de agradecimiento en el ámbito deportivo, destacando el significado de valores como disciplina, honestidad y perseverancia, que el golf encarna y ofrece como enseñanza a personas de todas las edades.
























