El exministro de Economía consideró que “esta reforma va en la dirección correcta” sobre el proyecto que será presentado al Congreso Nacional. No obstante, insistió en que el planteo es insuficiente si la meta del Gobierno es establecer una coexistencia libre entre el peso y el dólar, tal como604 Milei prometió en su campaña electoral.
Cavallo argumentó que, de avanzar hacia la libre competencia monetaria, la reforma debería incluir dos disposiciones adicionales. La primera es declarar al dólar como moneda de curso legal, otorgándole las mismas características que al peso. La segunda consiste en prohibir la imposición de restricciones al movimiento de capitales, aplicando las mismas sanciones a quienes violen esta medida que a los que financian el déficit fiscal a través de la emisión.
La idea de competencia entre monedas fue una de las propuestas clave de Milei respecto a la dolarización en campaña. Cavallo recordó que este esquema fue adoptado en países que abandonaron sus monedas nacionales como Panamá, El Salvador, Ecuador y la eurozona, o que impusieron reglas estrictas de emisión, como Hong Kong, los países bálticos y Bulgaria.
Asimismo, el exministro recordó la experiencia argentina con la competencia monetaria durante la convertibilidad de los años 90, que permitió la circulación de pesos y dólares durante una década. Cavallo también mencionó la reciente visita de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien, en una reunión con empresarios en Buenos Aires, cuestionó por qué concluyó la convertibilidad en el país tras una década, algo que, según Cavallo, careció de una respuesta clara en ese momento.
Como referencia, Cavallo comparó esta situación con la experiencia de Bulgaria, el país natal de Georgieva, que en 1997 implementó una reforma monetaria que se mantuvo durante 29 años, hasta la adopción del euro. Este régimen logró eliminar la alta inflación de forma permanente, sustentó el crecimiento económico y superó la crisis internacional de 2008 y 2009.
A partir de esto, el exministro concluyó que no solo es necesaria una reforma monetaria, sino también una reforma fiscal, para asegurar que una estabilización como la planteada por Milei pueda perdurar en el tiempo y evitar repetir los errores del pasado con la convertibilidad.























