La advertencia, según un comunicado de COC al que se tuvo acceso, “derivará en acciones legales en tribunales locales e internacionales”. Esta declaración se produjo semanas después de que el accionista guardara silencio, a pesar de los múltiples intentos de comunicación del grupo inversor que se incorporó a la compañía en mayo del año anterior.
El detonante de esta situación, según indicó COC en su escrito, fue la decisión de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) de imponer embargos sobre las cuentas de Flybondi, lo cual le impide a la empresa realizar pagos o transferencias bancarias. Esta prohibición ha dejado a la aerolínea sin capacidad de cumplir con compromisos laborales y de mantener sus operaciones.
En el comunicado emitido por COC Global, se menciona que los representantes de Cartesian no respondieron a ningún contacto desde que el 15 de julio pasado se hiciera público un informe que detectó pasivos ocultos, desvío de fondos y decisiones que carecían de lógica comercial en la gestión anterior de la aerolínea. “Como resultado de la ausencia del accionista, la compañía se ve impedida de tomar las decisiones necesarias para normalizar su situación financiera y operativa”, se expresa en el texto.
La crisis tiene antecedentes que se remontan a la entrada de COC Global en Flybondi. En ese momento, la aerolínea presentaba altas tasas de cancelaciones y retrasos, siendo considerada como la que peor rendimiento tenía en el mercado local, con un índice de impuntualidad de 2,04 entre enero y marzo de 2025, según datos de la consultora Adventus, cifra que supera más del triple a la de la segunda compañía en el ranking.
Desde su incorporación, COC ha inyectado más de USD 70 millones en la empresa y ha respaldado la reestructuración de parte de sus pasivos. “Previo al involucramiento de COC Global, Flybondi se encontraba en una situación financiera y operativa crítica”, se destaca en el comunicado, que además menciona que Cartesian no realizó aportes ni extensión de fondos en ese período.
La situación se intensificó en julio pasado, tras una investigación interna que reveló irregularidades en la gestión del equipo directivo anterior, liderado por el ex CEO Mauricio Sana, quien ya no está en funciones. En ese contexto, Flybondi reinició sus operaciones el 14 de julio con dos aeronaves.
“Los directivos que condujeron la aerolínea hasta mayo de este año eran los mismos que la manejaban antes del ingreso de COC Global”, aclara este último grupo en el comunicado. COC sostiene que dicha gestión es responsable de las irregularidades que han llevado a Flybondi a su situación actual, y que sus abogados están preparando pruebas para llevar a la justicia y tomar acciones legales contra quienes resulten responsables.
COC Global instó a Cartesian Capital Group a “tomar las decisiones requeridas para reconducir el proceso de normalización” e informó que iniciará acciones legales en tribunales locales e internacionales para forzar esa regularización. El fondo también manifestó su apoyo a trabajadores, extrabajadores y pasajeros afectados por la crisis de la aerolínea.
“Comprendemos el malestar de trabajadores y extrabajadores y los acompañamos en este difícil momento. También las dificultades que enfrentan los pasajeros de Flybondi”, concluye el comunicado.
COC Global Enterprise es un fondo de inversión privado estadounidense con presencia en 20 países, una flota de más de 11.500 vehículos y más de 20.000 empleados, que tiene experiencia en los sectores de tecnología y aviación en Estados Unidos y América Latina.























