El director ejecutivo de Equilibra señaló: “Con este nivel de tipo de cambio, hay un 50% de la economía argentina que no funciona”. Resaltó que una parte significativa del sector manufacturero se encuentra inoperante, complementando que el sector turístico está siendo subutilizado y que la economía del conocimiento enfrenta grandes desafíos.
Al ser interrogado sobre el valor real de la divisa, Rapetti se abstuvo de proporcionar una cifra concreta, aunque hizo mención a algunos indicadores del mercado. “El índice Big Mac te da $ 1850 más o menos”, indicó. Sin embargo, enfatizó que el valor vigente no necesita una “pequeña corrección”, al tiempo que destacó que tampoco debería ser “exageradamente más alto”.
Utilizando un trabajo de Pablo Gerchunoff y Horacio de León, introdujo el término de la “paradoja populista”. Explicó que, históricamente, a los gobiernos les seduce mantener un tipo de cambio bajo por su popularidad. No obstante, advirtió que existe una conexión entre la productividad de un país y los ingresos en dólares de sus habitantes.
Para ilustrar su punto, Rapetti comparó la situación del país con la de Alemania o Corea del Sur, mencionando que un empresario puede contar con la misma maquinaria y eficiencia que en Europa, pero enfrenta dificultades una vez que sale a la calle. “Salís de la puerta de la fábrica y tenés el Estado argentino”, destacó.
Además, el economista cuestionó la noción de que el tipo de cambio flote libremente: “No es cierto (que flote), el Banco Central acumuló un montón de reservas. Si no lo hubiera hecho, el dólar no sería el de hoy, sería mucho más bajo”.
Por último, subrayó que la estrategia financiera del Gobierno, que incluye el mercado de futuros y los instrumentos dólar-link, afecta el panorama actual. “Todo eso influye. Entonces, si compraras más reservas tendrías el tipo de cambio más alto”, concluyó.























