El Gobierno confía en reunir los votos necesarios en la Cámara de Diputados para aprobar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) presentado por el presidente Javier Milei, que busca impedir que la autoridad monetaria financie al Tesoro nacional como parte de la estrategia para combatir la inflación.
“La reforma viene a poner fin a la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política”, sostuvo Milei al presentar la iniciativa.
El oficialismo apuesta principalmente a conseguir el respaldo de Pro e Innovación Federal, cuyos legisladores mostraron predisposición a analizar los cambios propuestos para el BCRA y a acompañar medidas destinadas a preservar el equilibrio fiscal.
El paquete económico anunciado por Milei también incluye el denominado “grillete fiscal”, un mecanismo inspirado en el shutdown estadounidense que establece límites para los gastos no esenciales ante el riesgo de un déficit fiscal. A esto se suman proyectos de desregulación de los mercados de capitales y de seguros.
Las iniciativas ingresaron a la Cámara de Diputados y el presidente del cuerpo, Martín Menem, busca acelerar su tratamiento. Para eso, convocó a una reunión con los jefes de las bancadas de La Libertad Avanza (LLA) y de los bloques que habitualmente acompañan al Gobierno, entre ellos Pro, Provincias Unidas e Innovación Federal.
El objetivo del encuentro será definir un esquema de trabajo para avanzar con los proyectos. La intención del oficialismo es que sean analizados por las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas, que actualmente presiden Bertie Benegas Lynch y Santiago Pauli, respectivamente.
En LLA consideran que ambas comisiones podrían reunirse de manera conjunta para acelerar el debate. La primera reunión informativa podría realizarse durante los próximos días, aunque todavía no está definido qué funcionarios concurrirán al Congreso para explicar las iniciativas.
El oficialismo también mantiene como objetivo conseguir una sesión hacia fines de agosto para buscar la media sanción de los proyectos económicos impulsados por Milei.
“Creo que un sector importante de la política nos va a acompañar”, afirmó Menem.
El escenario para estas iniciativas es diferente al que enfrenta el Gobierno con otros proyectos. La reforma política continúa trabada por la resistencia de algunos aliados a eliminar las PASO, mientras que en el Senado también existen dificultades para avanzar con la denominada ley de inocencia fiscal II y con el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, cuestionado por el capítulo referido a la extranjerización de tierras.
En Diputados, en cambio, los bloques aliados y los sectores opositores dispuestos a negociar muestran mayor apertura frente al paquete económico. La reforma de la Carta Orgánica del BCRA aparece como una de las propuestas con mejores perspectivas de conseguir respaldos.
Dentro de Pro, la bancada que conduce Cristian Ritondo comenzó a analizar los cambios apenas fueron presentados. La diputada Daiana Fernández Molero quedó al frente del estudio del proyecto y desde el espacio anticiparon que existe disposición a acompañar la iniciativa.
Uno de los principales puntos de la reforma consiste en limitar el objetivo del BCRA a preservar el valor de la moneda, prohibir el financiamiento del Estado y reforzar la estabilidad de las autoridades de la entidad. El Gobierno busca revertir modificaciones incorporadas durante la administración kirchnerista en 2012 y fortalecer la independencia del Banco Central.
En Innovación Federal, en cambio, todavía no fijaron una posición definitiva. El bloque analiza el contenido del proyecto, mientras que el oficialismo confía en conseguir el respaldo de legisladores de Salta vinculados al gobernador Gustavo Sáenz y de representantes de Misiones cercanos a Carlos Rovira.
La Casa Rosada también pretende sumar a una parte de Provincias Unidas. En particular, busca el acompañamiento de legisladores vinculados con los gobernadores Maximiliano Pullaro, de Santa Fe; Martín Llaryora, de Córdoba; Ignacio Torres, de Chubut; y Carlos Sadir, de Jujuy.
En las últimas horas, desde el oficialismo plantearon que el respaldo de los gobernadores a las reformas económicas será un elemento central para definir eventuales acuerdos electorales. La intención es utilizar el tratamiento de los proyectos como una señal para medir el grado de acompañamiento de los mandatarios provinciales.
Dentro de la Unión Cívica Radical también surgieron respaldos. El sector de la bancada cercano al gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, se manifestó a favor de los cambios planteados para el Banco Central.
El diputado Lisandro Nieri señaló que desde 2022 impulsa una reforma en esa dirección y sostuvo que el Gobierno “avanza en la dirección correcta” al fortalecer las reglas y generar mayor previsibilidad.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, tampoco definió todavía su posición. El mandatario controla una bancada de tres diputados y se inclina por analizar en profundidad las modificaciones antes de fijar una postura.
El peronismo, en tanto, anticipó su rechazo al proyecto y cuestionó especialmente los cambios propuestos para el mecanismo de remoción del presidente del Banco Central.
La iniciativa establece que la destitución de la máxima autoridad de la entidad deberá contar con una mayoría especial de dos tercios de los votos en ambas cámaras del Congreso. Actualmente, el presidente del BCRA puede ser removido mediante un decreto del Poder Ejecutivo, con el previo consejo de una comisión del Congreso.
Por otra parte, el Senado todavía no trató el pliego de Santiago Bausili, actual presidente del Banco Central, cuyo mandato se extiende hasta 2028. Si el oficialismo consigue aprobar la reforma de la Carta Orgánica, buscará avanzar también con el tratamiento de su pliego para garantizar su continuidad al frente de la entidad.























