Cavallo manifestó: “Yo creo que la inflación, no a un ritmo muy acelerado, va a seguir bajando, pero tiene que combinarse con una reactivación de la economía y con crecimiento”. Además, subrayó que “el Gobierno confía mucho en las inversiones que van a venir atraídas por el RIGI. Creo que ahí hay un poco de ilusión, basada en que este momento los precios internacionales de la energía, de los minerales y también de la agricultura están muy altos. Viniendo inversiones a esos sectores donde tenemos muy valiosos recursos naturales hay muy buenas perspectivas de crecimiento”.
En esta línea, Cavallo destacó que el crecimiento “requiere que toda la economía avance y para avanzar tiene que haber inversión no solo en las grandes empresas y grandes proyectos, sino en toda la estructura económica, porque solo con inversión se permite la reorganización de las empresas en la dirección de aprovechar las oportunidades que van apareciendo. Ahí está la cuestión crítica para mí. Más que críticas, he venido haciendo sugerencias”.
El creador del Plan de Convertibilidad remarcó que “hasta ahora el Gobierno no ha prestado suficiente atención a organizar un sistema monetario, cambiario y financiero capaz de generar financiamiento para la inversión de todo tipo de empresas y que haya crédito en general”. Sin estas condiciones, afirmó, no se puede avanzar en la inversión ni en el aumento de la productividad, lo cual es vital para la reconversión de la economía.
En relación al RIGI, Cavallo señaló su diferenciación, afirmando que “Algunos beneficios otorgados a las grandes inversiones a través del RIGI deberían darlos de inmediato a toda la economía, como la libre disponibilidad de la divisa de exportación”.
Por otro lado, el exministro subrayó la importancia de “eliminar totalmente el cepo a las empresas, levantar las restricciones al movimiento de capitales y avanzar hacia una economía con movimientos de capitales completamente libres”.
En este marco, Cavallo resaltó que “hay que darle al dólar, como proponía Milei en la campaña electoral pero luego dejó de lado, carácter de moneda de curso legal. Que se puedan hacer en dólares todo tipo de transacciones, no solo de contado, sino contratos a mediano y largo plazo, incluso depósitos, préstamos, todo con las mismas reglas que para los depósitos y para las transacciones en pesos. Incluso que si alguna empresa quiere contratar a sus trabajadores en dólares lo pueda hacer”.
Asimismo, exhortó a “acumular muchas reservas” y aunque elogió la preservación de los superávits fiscal y financiero, destacó que el Banco Central debe acumular más reservas, pues hasta ahora lo ha hecho “de manera muy limitada, porque tiene miedo de que la emisión de dinero para comprar reservas vaya a provocar inflación”.
Este temor, indicó, es erróneo, ya que “la liquidez que crean porque compran reservas y acumulan reservas va a ayudar a que baje la inflación. Porque mientras vayan acumulando reservas, va a bajar la tasa de riesgo país, que el propio Gobierno tiene que pagar para renovar un crédito en el exterior. Y lo más importante, va a bajar la tasa a la que va a poder acceder el sector privado, que tiene que financiar los proyectos de inversión”.
El exministro de Economía recordó el inicio del plan de Convertibilidad durante la presidencia de Menem, señalando que tras la liberalización financiera del 1 de abril de 1991, el índice de precios cayó hasta el 20% anual en el primer año, alcanzando niveles de poco más del 1% mensual, y que luego esa tendencia a la baja se consolidó en un contexto de “fuerte expansión donde el PBI trepó un 10%”.
Cavallo sostuvo que “eso lo puede lograr Milei antes de las elecciones y lo va a ayudar mucho a ganar las elecciones. E, incluso, independientemente de si gana o no, que ojalá lo haga, pero incluso si le sucediera a otra persona, en un caso en que la economía está no solo estabilizándose, sino creciendo, no va a ser lógico que pegue un viraje y genere de nuevo condiciones de estancamientos y aceleración inflacionaria. Creo que aquí hay una posibilidad muy buena de salir adelante. Lo único es que le tienen que perder el miedo”.
Ante la pregunta del entrevistador sobre si una flexibilización de esa magnitud podría recalentar la economía y desatar dinámicas inflacionarias, Domingo Cavallo calificó esa perspectiva de “falso dilema”. El exministro argumentó que ya en su tesis doctoral, escrita hace medio siglo, sostuvo que los planes de estabilización puramente monetaristas suelen inducir escenarios estanflacionarios, prolongando la desaceleración de los precios mientras fomentan recesiones.
La clave para una estabilización exitosa y reactivadora, afirmó, es “organizar bien el sistema monetario, cambiario y financiero, como se logró con la Ley de Convertibilidad; se puede conseguir que se desmorone la inflación y que haya enseguida un incremento en el nivel de actividad, apuntando al crecimiento”.
Referente al modelo de Milei, concluyó que “lo que le falta es organizar un buen sistema monetario, cambiario y financiero, y que recree el crédito externo e interno a tasas razonables”. En este sentido, mencionó que algunos funcionarios del Gobierno han expresado su temor a que “un grupo de desestabilizadores hagan subir el precio del dólar y desestabilicen la economía”.
Sin embargo, Cavallo calificó dicho temor de “injustificado”, al aclarar que actualmente hay una gran cantidad de dólares disponibles en el mercado. Sin embargo, muchos dólares, aun cuando se depositan en el Banco Central, “no sirven para proveer crédito y financiamiento en la economía”.
“Es paradójico que Milei no sea él el que esté promoviendo eso y empujando al Banco Central y a sus legisladores y al Ministerio de Economía a moverse en esa dirección”, concluyó.























