Designado por el gobierno de Javier Milei en 2024, Muzio, abogado franco-argentino, ha enfrentado cuestionamientos sobre la eliminación de placas en homenaje a los desaparecidos de la última dictadura, la expulsión de residentes y el alquiler de espacios para eventos asociados a sectores de extrema derecha.
Las declaraciones de Muzio fueron realizadas a un medio conservador francés y se hicieron públicas tras una solicitud del Ayuntamiento de París a la Cancillería francesa para investigar su gestión al frente de la institución.
‘Quiero liberar este lugar de las garras de la extrema izquierda y de la ideología woke’, afirmó Muzio, quien agregó: ‘Quiero que este lugar vuelva a ser lo que fue originalmente: una institución que reciba a estudiantes que vienen a estudiar y que promueva a la Argentina, sobre todo en el ámbito cultural’.
El término ‘woke’ es frecuentemente utilizado por sectores conservadores como un término despectivo para criticar políticas progresistas.
La Casa Argentina, que Muzio dirige desde 2024, está ubicada en la Cité Internationale Universitaire de París, un campus que acoge anualmente a aproximadamente 12.000 estudiantes, investigadores y artistas de 150 nacionalidades. Esta residencia fue inaugurada en 1928 y depende directamente del Ministerio de Capital Humano argentino, manteniendo autonomía respecto de las autoridades de la Cité Universitaire.
Desde su llegada, la gestión de Muzio ha enfrentado diversas críticas. Uno de los episodios más controversiales ocurrió a principios de este año, cuando se retiraron, durante unas obras de remodelación, dos placas en memoria de las víctimas de la última dictadura argentina.
Esta decisión provocó el rechazo de residentes y organizaciones de derechos humanos, mientras que un grupo de escritores, intelectuales y académicos reclamó la restitución de las placas. Muzio también explicó su negativa a firmar la Carta de Valores de la Cité Universitaire, que establece principios de igualdad y no discriminación, entre otros, por género y orientación sexual. ‘Simplemente sigo la línea del gobierno argentino, que reconoce la existencia de dos sexos: masculino y femenino’, defendió. La Carta de Valores, disponible en el sitio web de la Cité Universitaire, promueve ‘la igualdad y la no discriminación’ por motivos ‘de género, de orientación sexual’.
En cuanto a los cuestionamientos sobre la situación actual de la residencia, Muzio aseguró que, al asumir, encontró serios problemas de infraestructura. ‘A nuestra llegada, las instalaciones estaban en tan mal estado que tuvimos que contratar a un agente judicial para documentar la situación’, señaló. Entre los problemas mencionó deficiencias en la seguridad contra incendios, pérdidas de agua y fallas en el sistema de calefacción.
Respecto a las reuniones con sectores de extrema derecha, Muzio defendió el alquiler de espacios, argumentando que es parte de su objetivo de ordenar las finanzas de la institución. ‘Hemos llevado a cabo un reorganizamiento drástico de las finanzas’, indicó, mencionando que el alquiler de los espacios de recepción ha sido una medida para recuperar el equilibrio financiero. También enfatizó su intención de restaurar el prestigio de la institución, asegurando que ha restablecido el orden y la disciplina para beneficiar el descanso y la seguridad de todos los estudiantes.
Sobre las críticas que ha recibido, Muzio las atribuyó a ‘una minoría de activistas’ que, según él, ‘intenta imponer su voluntad a costa de un pueblo que históricamente ha elegido la libertad’. ‘Agradezco al Presidente su confianza y determinación. Mi lealtad hacia él es inquebrantable’, concluyó.
La controversia ha llegado también a las autoridades francesas. El 30 de julio, el Ayuntamiento de París requirió una ‘investigación’ sobre su gestión al canciller francés, quien ha indicado que se están manteniendo ‘conversaciones en curso’ con las autoridades argentinas. Estas declaraciones de Muzio surgen en vísperas de la visita de Milei a París a finales de septiembre, en el marco de la próxima Argentina Week.























