Según informes de la agencia oficial de noticias Xinhua, el plan alcanza un total de 360.000 millones de yuanes e involucra a los bancos ICBC, el más grande del país, así como ABC y Eximbank. También están incluídas las aseguradoras China Life, PICC, Sinosure, China Taiping y China Reinsurance.
Analistas mencionados por un medio local han indicado que esta operación, coordinada por el Ministerio de Hacienda, representa un cambio inusual, dado que el Tesoro chino normalmente no realiza inyecciones de fondos de tal magnitud en el sector bancario y de seguros. El reporte aclara que esta iniciativa responde al objetivo de Pekín de establecer a China como una “superpotencia financiera”.
El plan busca cumplir un doble propósito: impulsar el sector financiero y estimular la economía, según los analistas.
Es importante destacar que esta inyección se produce en un contexto de alertas por parte de una calificadora de riesgos, que estimó en más de u$s551.000 millones el déficit financiero de las cuatro principales entidades del sector (ICBC, CCB, ABC y Bank of China). Esta cifra representa la suma necesaria para satisfacer las exigencias globales de absorción de pérdidas que los reguladores imponen para prevenir rescates estatales en situaciones de crisis.
Shen Meng, analista de la firma de inversión de Pekín Chanson & Co, comentó que “las recientes reuniones de alto nivel de las autoridades chinas han impulsado una política fiscal más activa para mitigar las presiones sobre el crecimiento, y la inyección de capital a las instituciones financieras es parte de esa estrategia fiscal”.
Además, Shen resaltó que el plan anunciado no solo mitiga los riesgos operativos y regulatorios para estas instituciones, sino que también incentiva la inversión y el consumo mediante el efecto multiplicador que tiene el sector financiero.
El analista destacó que el Ministerio de Hacienda ha realizado inyecciones de capital en pocas ocasiones, y en esos casos el objetivo fundamental ha sido corregir balances y reducir riesgos.
En el primer trimestre del año, las seis principales entidades bancarias públicas de China lograron revertir la tendencia y anotaron un crecimiento conjunto en ingresos y ganancias por primera vez desde 2022. Esta mejora se atribuye principalmente a la recuperación de los márgenes netos de interés.























