La apertura del encuentro estuvo a cargo de Hernán Rossi, presidente de la UCR Capital, quien destacó que las dificultades actuales demandan un fortalecimiento de la militancia, la planificación y la organización partidaria para poder construir una alternativa nacional que sea competitiva. También participó la vicepresidenta de la UCR, Inés Parry.
Durante su intervención, Lapeña citó el artículo 38 de la Constitución Nacional, donde se establece que los partidos políticos son “instituciones fundamentales del sistema democrático”, y advirtió sobre el debilitamiento de estas estructuras en un contexto donde prevalecen liderazgos personalistas. Cuestionó el peligro de que la UCR se convierta en “una federación de partidos provinciales” carente de un proyecto común y criticó la falta de políticas de Estado en un panorama donde el poder ejecutivo se autodefine como anarcocapitalista y delega la regulación económica.
En el ámbito energético, Lapeña recordó el Plan Houston, desarrollado durante la presidencia de Raúl Alfonsín, y la creación de la red de gasoductos que permitió el autoabastecimiento por tres décadas. Contrapuso este modelo con las privatizaciones de los años noventa, como la venta de YPF y Gas del Estado, y abogó por que la compañía nacional retome la exploración offshore, en línea con el legado de Enrique Mosconi. En este contexto, instó a ejercer soberanía sobre la Plataforma Continental Argentina y el Atlántico Sur, inclusive en la zona cercana a las Islas Malvinas donde se explota el yacimiento Sea Lion, recordando que “si dejás el mar vacío, lo ocupa otro”. También cuestionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y sugirió evaluar la rentabilidad real de las empresas beneficiadas antes de otorgarles beneficios fiscales extraordinarios.
Finalmente, Lapeña puso de relieve la ausencia de políticas públicas en otros sectores estratégicos, mencionando la crisis de la industria láctea, ejemplificada por el declive de SanCor, a pesar del potencial productivo del país, así como la pérdida de competitividad en cuencas tradicionales como Comodoro Rivadavia, donde decenas de miles de trabajadores emigraron hacia yacimientos como Vaca Muerta debido a la falta de una política hidrocarburífera integral.























