“El motivo por el que hay estas pausas es claramente el calor”, explicó Infantino en una entrevista, y agregó que “en un Mundial en el que jugás ocho partidos en 39 días, tener un momento para descansar un poquito es muy importante”.
La decisión de incluir estas pausas se justifica a partir de las altas temperaturas registradas en diversas sedes de Estados Unidos, Canadá y México. Sin embargo, ha sido objeto de críticas de entrenadores, jugadores y aficionados que consideran que pueden alterar el flujo natural de los encuentros. Las pausas tienen una duración de aproximadamente tres minutos, con la posibilidad de extenderse hasta medio minuto más.
Infantino defendió que la FIFA busca “dar iguales condiciones a todos” y destacó que permitir pausas en sólo algunos partidos beneficiaría a determinados equipos en desmedro de otros. “Es muy difícil aceptar que un entrenador tenga la posibilidad de influenciar un partido corrigiendo algo porque hace calor, y en otro donde la temperatura es más suave no tenga la misma oportunidad. Por esto, estas pausas se establecen en todos los partidos”, argumentó. Sin embargo, ha habido observaciones en varios encuentros donde los equipos realizaron ajustes tácticos que modificaron la dinámica del juego tras estas interrupciones.
Frente a las dudas sobre si estas interrupciones responden a intereses comerciales, Infantino fue claro al afirmar: “La FIFA no gana absolutamente nada con esto. Todos los contratos estaban firmados previamente, por lo que no es una cuestión económica; para nosotros es una cuestión puramente deportiva”.
El dirigente recordó que en la última final de la Champions League también se llevaron a cabo pausas de hidratación, a pesar de disputarse por la noche y sin temperaturas extremas. “Un gran partido, una gran final. También se hicieron las pausas, y nadie dijo nada”, subrayó.
Reconoció que las pausas pueden tener un efecto en los partidos, aunque evitó pronunciarse sobre si dicho impacto es positivo o negativo: “¿Puede tener un impacto en el resultado? No lo sé, quizás, es posible. ¿Es algo malo o algo bueno? No lo sé, vamos a analizarlo todo”, afirmó.
Infantino, quien se ha hecho presente en los palcos durante la mayoría de los partidos de estas dos primeras semanas del Mundial, destacó la “gran intensidad de juego” que se está viendo en el torneo. “Los equipos quieren atacar hasta el último minuto, no se pierde tiempo. Con las pausas, pueden recuperar y dar lo mejor de sí”, comentó.
“Los partidos están siendo espectaculares y estamos presenciando muchos goles. Hay ciudades históricas como Ciudad de México, que ha albergado tres Mundiales, y otras que reciben este torneo por primera vez, como es el caso de Canadá. Y, por supuesto, Estados Unidos, donde la experiencia es fantástica, desde Nueva York hasta Los Ángeles”, concluyó.























