El entrenador brasileño, Carlo Ancelotti, expresó su satisfacción por la recuperación de Neymar, quien está listo para participar en su primer encuentro del torneo el miércoles en Miami. “Puede jugar, está bien, entrenó muy bien. Estoy muy contento con él”, indicó el técnico italiano, destacando que el delantero ofrece “experiencia, conocimiento del juego y ayuda a los jóvenes”.
Neymar, de 34 años, se postula como una de las incorporaciones clave para la Canarinha en este encuentro, en el que Ancelotti no podrá contar con Raphinha, ausente debido a una lesión muscular en la pierna derecha.
En cuanto a la indumentaria, el arquero de la Seleção lucirá un uniforme verde en lugar del rojo que había sido previamente establecido por la FIFA. Este cambio responde a que la tradicional camiseta auriverde ha sido adoptada por sectores conservadores asociados al ex presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro. Por su parte, el rojo se ha convertido en un símbolo de la izquierda, vinculada al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Antes del inicio del torneo, la FIFA había publicado los uniformes que cada selección utilizaría en la fase de grupos. En este caso, se había establecido que el portero brasileño se presentaría con un uniforme completamente rojo para el cierre del Grupo C. Sin embargo, según el portal Globo Esporte, la decisión de cambiar el uniforme fue un “veto” del presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Samir Xaud. “Lo pedí (el cambio de indumentaria) porque fue algo de lo que ya hablamos hace tiempo. Vamos a privilegiar los colores de la bandera de Brasil”, afirmó el directivo en diálogo con un canal de televisión, descartando que existan “motivos políticos” detrás de esta elección.























