Este sector enfrenta un panorama crítico, caracterizado por una fuerte contracción en la producción de vehículos, una disminución en las exportaciones y un impacto directo en el empleo y la utilización de la capacidad instalada.
El informe mostró que la situación se deterioró significativamente en abril, cuando se reportó una contracción del 14,7% respecto de marzo. Todas las áreas vinculadas al sector presentaron resultados negativos tanto en términos mensuales como interanuales.
La producción de vehículos, en particular, mostró una caída interanual del 18,6% en el acumulado del cuatrimestre, con un total de 129.867 unidades fabricadas. En comparación entre abril y marzo, la fabricación de vehículos bajó un 10,1%.
Por su parte, las exportaciones de autopartes también evidenciaron una disminución del 9,2% interanual durante el primer cuatrimestre. En cuanto al mercado de reposición, al utilizar la venta de combustibles como indicador, se detectó una leve contracción del 0,3% interanual, aunque la caída fue más acentuada al comparar abril con marzo, alcanzando un 4,4%.
La crisis en la actividad repercute directamente en el mercado laboral del sector. Según un análisis de la Unión Industrial Argentina mencionado en el informe, el 48,9% de las empresas autopartistas señaló una reducción de empleo en abril en relación al mes anterior, mientras que solo un 10,6% de las firmas registró un incremento en su plantilla.
Esta tendencia agrava el deterioro que comenzó en 2025, año en el cual el sector perdió 4.100 empleos, lo que equivale a una caída del 7,7% en relación a 2024. Como respuesta a la disminución de la producción, las empresas han implementado medidas de emergencia.
El informe también indica que la capacidad instalada utilizada por el sector autopartista fue solo del 56,1% en abril, cifra que se encuentra por debajo del promedio de la industria en general, que alcanzó un 61,6%.
























