En este sentido, la exministra de Seguridad señaló: “Si queremos cambiar el país de verdad, teníamos que dejar de lado las distracciones y discutir las leyes importantes que impulsa el Presidente”.
Bullrich había sido una de las funcionarias que cuestionaron públicamente a Adorni durante las últimas semanas de su cargo. La senadora criticó las explicaciones del entonces jefe de Gabinete sobre el aumento de su patrimonio. “Esto es más que un error, esto es una omisión ética. Y nuestro gobierno tiene la moral como política de Estado”, afirmó la titular del bloque de senadores libertarios.
La tensión entre ambos se volvió a reflejar la semana pasada, cuando Bullrich optó por no asistir a una reunión convocada por Adorni en el bloque de senadores de La Libertad Avanza en la Casa Rosada.
Este encuentro tenía como objetivo evaluar la estrategia parlamentaria para el segundo semestre del año y una posible interpelación al entonces jefe de Gabinete en el Congreso.
Finalmente, cuando Adorni anunció su renuncia al cargo, Bullrich publicó un mensaje claro: “La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el Presidente, la gente y todo el país estamos construyendo”.
El sábado por la tarde, Adorni hizo pública su renuncia en un contexto marcado por el avance de la investigación en su contra por enriquecimiento ilícito, el escándalo alrededor de su declaración jurada y la pérdida de respaldo interno.
La decisión fue compartida a través de su cuenta de X, en una carta dirigida al presidente Milei. “Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo. Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia”, expresó el exfuncionario. “Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados”, subrayó.
























