El 18 de junio, a las 9 de la mañana, un joyero de la localidad cordobesa de Corral de Bustos fue asaltado de manera violenta: tres individuos encapuchados y armados irrumpieron en su establecimiento, lo maniataron y sustrajeron joyas de oro y plata, así como cadenas y relojes de una caja fuerte. Posteriormente, los delincuentes huyeron. Pocos minutos después, el propietario logró liberarse y se presentó ante las autoridades, lo que desencadenó una investigación que se extendió hasta Buenos Aires y que tuvo avances en las últimas horas. La valiosa descripción del propietario sobre los asaltantes fue fundamental para el inicio del caso. Los ladrones eran adultos, vestían ropa oscura, tenían una complexión robusta y medían alrededor de 1,75 metros. La causa fue iniciada en la Fiscalía de Instrucción de Corral de Bustos, que coordinó las labores de investigación con la Dirección General de Investigaciones Criminales (DGIC) de Marcos Juárez. Una pista importante emergió cuando se identificó una camioneta Volkswagen Amarok involucrada en el robo, que, según los registros, pertenecía a Roberto Carlos Luque, un hombre de 53 años. El 24 de junio, la Policía Bonaerense logró localizar la camioneta en una propiedad ubicada en las afueras de Pergamino, provincia de Buenos Aires, cerca de la intersección entre la Ruta Nacional 188 y la Ruta Provincial 32. Como resultado, personal de la DDI local y agentes de Córdoba llevaron a cabo un operativo que finalizó con la detención de Luque y el secuestro de la camioneta, además de otros objetos aparentemente relacionados con el delito. Todo lo incautado fue entregado a la Justicia cordobesa. Las labores de inteligencia se mantuvieron en conjunto entre la DDI Pergamino y la Policía de Córdoba, lo que permitió acumular nuevas pruebas y solicitar órdenes de allanamiento y detención para dos domicilios adicionales en la ciudad bonaerense. El 10 de julio, se realizaron procedimientos simultáneos. En uno de ellos, en la intersección de la calle Dr. Valentini y R. Obligado, fue arrestado Víctor Martín Castillo, de 46 años. En el otro, en la calle F. Blanco, se detuvo a José Luis Cepeda, de 56 años. Durante los operativos, se incautaron joyas, relojes, teléfonos celulares, un DVR y tarjetas de memoria. Los tres aprehendidos enfrentan cargos por robo doblemente calificado, debido al uso de armas y a que el delito se perpetró en poblado y en banda. La causa es objeto de instrucción por parte del Juzgado de Garantías N°2 de Pergamino, dirigido por Julio Caturla, y del Juzgado de Garantías Departamental N°1, bajo la supervision de César Solazzi.
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