En la Casa Rosada se reconoce de manera unánime el efecto que ha tenido este megaevento deportivo, que se desarrolla desde el 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá. Desde distintos despachos se sostiene que ha alterado la rutina política cotidiana, particularmente la actividad legislativa, uno de los frentes que el Gobierno había planeado reactivar tras la controversia del caso Adorni.
A pesar de los desafíos, hay opiniones que señalan que este periodo podría estar ofreciendo al Gobierno la oportunidad de mantener una agenda más contenida sin afrontar costos políticos por inacción. “La existencia del Mundial nos da oxígeno para no hacer nada”, afirmó un colaborador cercano al despacho presidencial.
En este marco, el pasado martes la nueva mesa política se reunió de nuevo en lo que alguna vez fue el Ministerio del Interior, aunque se tomaron pocas definiciones, limitándose a establecer plazos amplios y a revisar la agenda legislativa.
Como se ha mencionado, quienes analizan la imagen del presidente Javier Milei indican que el Mundial ha sido un factor que ha contribuido al repunte en sus números de aprobación. “Hubo una leve recuperación gracias a la disminución de la inflación, la caída del riesgo país, el logro de mejores tasas, además de los temas relacionados con Adorni y el impacto social del Mundial”, explicó una fuente calificada en la materia.
A partir de este análisis, dentro del oficialismo hay dos posturas divergentes: algunos sostienen que el fin de un evento que cataliza expectativas siempre conlleva una carga negativa, mientras que otros consideran que no tendrá consecuencia en la dinámica política.
“Siempre el Mundial favorece a quien esté en el Gobierno y cuanto más se extienda, mejor. Argentina se ha asegurado de permanecer hasta los últimos días, pase lo que pase, y eso el Gobierno lo celebra”, mencionaron desde uno de los sectores internos. “Esa es una lógica antigua. No cambiará nada cuando termine”, respondieron desde el otro grupo.
En estos momentos, el presidente se encuentra en la quinta de Olivos, donde seguirá el partido contra Inglaterra buscando un lugar en la final del Mundial, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Por su parte, el asesor presidencial, Santiago Caputo, seguirá el encuentro desde la sala de reuniones Martín Fierro. También estaban presentes en la Casa Rosada el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt.
Milei, ferviente admirador de Messi y defensor de Lionel Scaloni, ha indicado que, si Argentina avanza y obtiene el bicampeonato, abrirá la Casa Rosada para los festejos y la pondrá a disposición del plantel y el cuerpo técnico. Incluso, en Balcarce 50 no descartan declarar un día de asueto si se logra el triunfo.
Por ahora, se trata de un mero pronóstico. Lo cierto es que, a partir de la próxima semana, el Poder Ejecutivo deberá empezar a delinear su estrategia para iniciar el tratamiento de reformas, tras el receso invernal del Congreso. Este jueves, el día siguiente al partido decisivo, el oficialismo espera poder reunir el quórum necesario para iniciar el debate sobre el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Si se avanza en su aprobación, la administración libertaria podría considerar el tema como uno de los cuatro puntos prioritarios establecidos por el mandatario ante los legisladores de La Libertad Avanza. Entre los proyectos pendientes quedan la reforma electoral, modificaciones en el régimen de Zonas Frías, cambios en la normativa de Inocencia Fiscal y la revisión de la Carta Orgánica del Banco Central en la que trabaja el equipo económico.
El optimismo en la Casa Rosada es palpable respecto a Inocencia Fiscal, la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. No obstante, el clima es más complicado en lo que respecta a Zonas Frías y, sobre todo, en relación a la reforma electoral, uno de los principales objetivos del presidente.
























