Este 1° de agosto, organizaciones sociales, ambientales, comunidades indígenas y vecinos se movilizaron desde el cruce de Callao y Corrientes hasta el Obelisco para rechazar el proyecto que busca modificar la Ley de Tierras. En coincidencia con el Día de la Pachamama, la marcha combinó la veneración a la Madre Tierra con la exigencia de soberanía sobre el territorio y sus bienes comunes.
Puntos clave del reclamo:
- Amenaza a las comunidades: Advierten que la reforma facilitará la venta de grandes extensiones a capitales extranjeros, perjudicando directamente a familias campesinas e indígenas.
- Rechazo al extractivismo: Denuncian que el avance normativo profundizará un modelo intensivo de extracción en detrimento de los ecosistemas locales.
- Continuidad de la lucha: La protesta forma parte de un plan de acción que sumará un nuevo capítulo el próximo 6 de agosto frente al Congreso para frenar el avance legislativo de la iniciativa.
La jornada cerró con una consigna contundente: la defensa del territorio es inseparable de la soberanía de los pueblos.























