Ampliación del alcance regulatorio
A través del Decreto 697/2026, el Poder Ejecutivo extendió el esquema de equivalencias sanitarias para agilizar el comercio exterior. Esta medida amplía el reconocimiento de certificaciones emitidas por países con altos estándares regulatorios —como Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Japón y Australia— no solo a productos terminados, sino también a aditivos, coadyuvantes de tecnología e ingredientes destinados a la industria. Asimismo, se incorporan los estándares del Codex Alimentarius (FAO/OMS) con el fin de eliminar la duplicidad de controles, reducir costos operativos y facilitar la incorporación de nuevas tecnologías al mercado local.
Centralización del control en SENASA
La normativa unifica la fiscalización de las importaciones alimentarias en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Para ello, se derogaron artículos del Decreto 815/99 que generaban superposiciones administrativas, permitiendo una gestión más eficiente. Mientras la ANMAT conserva sus atribuciones específicas, el SENASA centralizará la administración de la Base Única de Datos del sistema, la cual contará con actualizaciones diarias por parte de las autoridades sanitarias de todas las jurisdicciones del país.
Modernización y simplificación administrativa
Con el objetivo de reducir la carga burocrática, el decreto introduce cambios significativos en la gestión cotidiana del sector. Se destaca la eliminación de la fecha de vencimiento de los carnets de manipulación de alimentos, los cuales ahora tendrán validez nacional permanente una vez otorgados. Adicionalmente, se establece un plazo perentorio de 30 días hábiles para que las autoridades competentes resuelvan las solicitudes de autorización de nuevos productos alimenticios, garantizando mayor previsibilidad para los operadores económicos.
























